10 palomas
Tamae Garateguy

La directora de Mujer lobo y Las furias demuestra ser una de las realizadoras más prolíficas del cine de género local. Sus relatos no escatiman violencia, sexo y muerte a la hora de presentar su visión del mundo, siempre desde una mirada feminista. 10 palomas es un policial con todos los componentes del noir, atravesado por una propuesta visual enmarcada en una Buenos Aires oscura. Un asesino serial deja cuerpos con los genitales mutilados y rodeados de palomas; los cadáveres pertenecen a jueces acusados de pedofilia y abuso sexual. Tras sus pasos está Félix (Guillermo Pfening), un policía rebelde que viste campera de cuero y anda en moto por la ciudad. Acosado por un trauma de la infancia asociado con su padre (César Bordón), debe resolver el mediático caso mientras enfrenta sus propios fantasmas. Su hermana Mariana (Alexia Moyano) es la mujer fatal de esta historia, mientras que su compañero y contracara es Bruno (Alberto Ajaka), un policía metódico y calculador. Completa el mosaico de personajes su jefa Adriana (Nancy Dupláa), que con un carácter fuerte da órdenes y aporta una mirada femenina en un universo netamente masculino. En el relato aparecen los tópicos del cine negro, como el entramado de corrupción del poder judicial, que completa el contexto sórdido de la trama. Garateguy trabaja desde el género y explota los estereotipos con una paleta de colores cercanos a las luces de neón, alejada del tono realista de las producciones contemporáneas. Así es como el azul brillante y el fucsia aportan un marco pop a las calles y edificios coloniales del microcentro porteño. Esta propuesta estética es acompañada por una música igual de oscura, que le da una densidad especial. El guion de Miguel Forza de Paul, habitual actor en los films de la directora, sostiene con su estructura sólida a una historia que juega con la premisa del gato encerrado para finalmente descubrir cuál de los personajes es el asesino.

Emiliano Basile