5.000 millones

de dólares liquidaron en los primeros cuatro meses del año los agroexportadores. Es la cifra más baja en el mismo período desde el año 2007. La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) atribuyen la caída a «los efectos del aislamiento social obligatorio establecido por el Gobierno nacional desde el 20 de marzo», con sus consecuencias para el transporte de granos, a la venta anticipada que hicieron productores antes del cambio de Gobierno y a la histórica bajante del río Paraná, que dificulta el transporte desde el Gran Rosario de parte de la producción. No olvidaron computar la inestabilidad internacional por la pandemia.