Ahora que sí nos ven
Mujeres, lesbianas, trans, travestis e identidades no binarias cooperativistas
Referentes de entidades de la economía social, investigadoras, docentes y militantes se reunieron, por tercer año consecutivo, en el CCC Floreal Gorini para abordar problemáticas de las organizaciones solidarias desde una perspectiva de género.
Luciana Burgos

Unidas contra el machismo. La sala Solidaridad, epicentro de la convocante actividad.

Casi un centenar de cooperativistas, militantes, jubiladas, trabajadoras, investigadoras y docentes se reunieron en el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini en el III Preencuentro de mujeres, lesbianas, trans, travestis e identidades no binarias cooperativistas. Como antesala del 34º Encuentro Nacional de Mujeres, la actividad se propuso abordar problemáticas de género al interior de las organizaciones solidarias.
Convocado por el CCC, el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, Fundación IdelCoop, el Instituto Universitario de la Cooperación (IUCOOP) y el Archivo Histórico del Cooperativismo de Crédito, la jornada comenzó con una dinámica grupal que propuso entonar una copla para aunar las voces y romper el hielo. «Les que criamos hijes, les que valor producimos, les que estamos estudiando, seguimos juntes en la lucha; es posible», entonaron las presentes al ritmo de la tradicional caja chayera. Más tarde, la sala Solidaridad se convirtió en un living donde se relataron experiencias colectivas siguiendo los ejes de trabajo que luego se debatieron en comisiones: violencias; armado de redes sororas; crisis económica actual y división sexual del trabajo. Julia Cófreces, de la cooperativa 27 de Octubre, dedicada a mantenimiento y albañilería, compartió cómo trabajan en romper los roles de género dentro de su empresa: «Muchas de nuestras compañeras son las que construyen los merenderos, tenemos compañeras responsables de las cuadrillas», dijo a la vez que explicó cómo se organizan las madres en sus turnos de trabajo bajo la necesidad de «pensarnos humana, social y políticamente». Por su parte, Paola Escasusa, de Gráfica Campichuelo, afirmó que a partir del Primer Encuentro de Mujeres Cooperativistas, realizado en 2017, comenzaron a vincularse más estrechamente y formaron el Movimiento de Mujeres Autogestionadas, con quienes lograron desarrollar intervenciones gráficas en los espacios de trabajo que concientizan sobre situaciones visibles de violencia, como los estereotipos y el acoso. Siguió Valeria Mutuberría, coordinadora del Departamento de Cooperativismo del CCC, que analizó cómo la crisis económica afecta doblemente a las mujeres y disidencias. Por su parte, Mariana Pacheco, de la Cooperativa La Huella –dedicada a la integración sociolaboral de pacientes del Hospital Borda– contó la experiencia de organización en la Red de Cooperativas Sociales.
En la segunda parte del encuentro se organizaron cuatro comisiones y se distribuyeron en las salas y aulas del CCC, que fueron renombradas con personalidades destacadas de la lucha social: Manuela Sáenz, Juana Azurduy, Lohana Berkins y Abuelas de Plaza de Mayo.


Situación compleja
La necesidad de propiciar el intercooperativismo para la compra de insumos, el fomento del comercio justo y la construcción de estrategias para evitar la autoprecarización en los espacios de trabajo fueron algunos de los puntos abordados en el eje económico. La comisión que debatió sobre violencias, en tanto, reflexionó sobre cómo abordar las situaciones de violencia al interior de las organizaciones. La importancia de tener un protocolo para tratar esos casos (tal como elaboró recientemente el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos) y de propiciar espacios de formación y de prevención  fueron otros de los puntos que se resaltaron. En la comisión Armado de Redes Sororas se valoraron los dos encuentros previos como disparadores para la conformación, al interior de las cooperativas, de espacios de género que fortalezcan a las entidades y permitan tender redes de apoyo. También se debatió sobre cómo sumar a quienes aún están alejadas de los espacios de género. Por último, en torno al eje División Sexual del Trabajo, se abordó el trabajo doméstico y las tareas de cuidado, y se pensó cómo impacta esta división al interior de las organizaciones. Además, se pensó en términos de políticas públicas, la necesidad de profundizar en normativas como las que regulan el trabajo de empleadas de casas particulares.