Al Capone
Deirdre Bair - Anagrama - 544 páginas

La poderosa atracción que generan las figuras marginales, al costado o directamente en contra de la ley, es algo tan certero como viejo en la historia de la humanidad. Y la concentración de tinte más literario y hasta teórico sobre esas figuras hipnotizadoras puede ir perfectamente desde Historia universal de la infamia, de Jorge Luis Borges, hasta Bandidos, del historiador inglés Eric Hobsbawm. Digamos, desde lo más conservador hasta lo más progresista. Existe, sin embargo, una forma poco explorada para dar cuenta de ese encanto, tal vez porque es la que se acerca más peligrosamente a la verdad: hablamos, claro, de la biografía. La reciente edición de una obra de tal naturaleza sobre Al Capone, firmada por Deirdre Bair, ayuda tanto a ensalzar como a derribar el mito del hombre que dominó los negocios turbios de Chicago durante la época de la Ley Seca, y que también alcanzó el lugar de símbolo de la resistencia de las clases bajas contra el control policial y el puritanismo de la cultura WASP en todo el siglo XX. Bair va hasta las fuentes, comprobando datos de infancia, su relación con su esposa y el manejo de los negocios del tráfico de alcohol, el juego y la prostitución durante el período de entreguerras. Pero también su vida en prisión, su encierro en la residencia de Palm Island, el desarrollo de una condición mental que le producía rechazo a los grandes grupos de personas, hasta su muerte. El reinado de Capone no fue largo, pero duró lo suficiente como para que, atravesado el momento de mito, hoy podamos leer una biografía cautivante apoyada en la más concreta de las investigaciones. Cosa que él mismo hubiese aborrecido desde el primer momento, claro.

Fernando Bogado