Aplauso titiritero
Premio Nacional Javier Villafañe
El arte de las marionetas tuvo su noche de reconocimientos. Como desde hace cuatro años, el galardón distinguió a espectáculos, compañías, narradores y artistas. Además de especialistas adultos, el jurado estuvo conformado por niños.
Maximiliano Senkiw

Escena federal. En la ceremonia fueron reconocidas obras de diversos géneros y estilos. (Diego Martínez)

Con un gran encuentro federal, se realizó en el Centro Cultural de la Cooperación (CCC) la cuarta edición del Premio Nacional Javier Villafañe de Teatro de Títeres y Objetos para Niños y Adultos. El galardón destacó, en distintos rubros, la labor de compañías y artistas que mantienen vital y en pleno movimiento a una expresión legendaria de las artes escénicas.
«El teatro de títeres tiene un gran futuro, con grandes despliegues. Hay salas y espacios especializados en esta disciplina», dijo Juano Villafañe, director artístico del Centro Cultural de la Cooperación, un espacio que se ha convertido en epicentro ineludible de la disciplina. «Es extraordinario que también las ciencias del arte se hayan incorporado a analizar este oficio. Esto significa que hay un área de las ciencias que se interesa por analizar y estudiar a los títeres y producir conocimiento teórico y artístico», destacó el hijo de Javier Villafañe, el titiritero más reconocido de Sudamérica.
Con el impulso del departamento de Títeres y Espectáculos para Niños del CCC, coordinado por Antoaneta Madjarova, la ceremonia de este año reconoció con sus premios mayores a dos espectáculos creados a partir de la obra de Julio Verne. En ese segmento, se destacó a La vuelta al mundo en 80 días, bajo versión de Claudio Hochman y actuación de Fernán Cardama, y La vuelta al mundo en ochenta mundos, interpretada por el Grupo de Titiriteros del Teatro San Martín.
Una nutrida lista de premiados fue la que se conoció durante el festejo de los titiriteros. No quiero morir desnudo, del grupo rionegrino Atacados... Por El Arte, obtuvo premios como mejor trabajo para adultos y mejor obra dramática. Asimismo, Dardo Sánchez fue premiado como mejor actor y Cesar Brie recibió el premio a la mejor puesta en escena y dirección.
A esas obras se sumaron, entre las premiadas,  Las mil y una noches, de Libertablas; La fábula de Basilia, la luz y el fuego, de Anima Teatral; Tic Tac, el héroe del tiempo, de la Compañía Omar Álvarez Títeres; Beethoven, de Babel Teatro; y Diarios de 15, entre otras.También, y a modo de distinción a la trayectoria y el aporte a la disciplina, se destacó a las titiriteras Adelaida Mangani, Gloria Díaz, Alejandra Farley y al titiritero Tito Lorefice.


Alcance territorial
Los variados rubros ratificaron el trabajo multidisciplinar que conlleva la puesta en escena de una obra de títeres, pero también la presencia federal bajo la que se desarrolla este teatro. En ese orden, el Festival Internacional Tutú Marambá, de Misiones, o compañías como el Grupo El Quitupí (Jujuy), de Nélida Pizarro de Fidalgo –titiritera e integrante de Madres de Plaza de Mayo– o La Faranda de Salta, obtuvieron su premio Villafañe.
Los premios Villafañe contaron no solo con un jurado adulto de especialistas como Jorge Dubatti, Bettina Girotti, Patricia Lanatta, Marisa Rojas o Nora Lía Sormani. A las decisiones se sumaron los niños con la conformación de un jurado especial que seleccionó obras para premiar. «Hay un gran desarrollo de la dramaturgia tanto para adultos como para niños. Es un arte que trabaja con todas las generaciones» ratifica Villafañe.
Único galardón de Argentina y del continente americano que se otorga a producciones teatrales de este tipo, el premio impulsado desde el Centro Cultural de la Cooperación contribuyó nuevamente a exponer el panorama de la escena titiritesca. «El premio es un reconocimiento a la historia andariega pero también al presente del títere en sus formas radicadas en salas, en escuelas y en las diversas representaciones y sus artistas. A través de todos estos elementos y sus relaciones –concluyó el director artístico del CCC– es que se puede distinguir en el premio Javier Villafañe el estado actual del títere en nuestro país».