Aquí, allá y en todas partes
Homenaje a la música beat - www.wearekabinett.com

Juan Ravioli desarrolla el proyecto Aquí, allá y en todas partes desde 2016. El nombre, que rememora aquel festival que se hizo en el Teatro La Fábula, en 1966, revela el foco del asunto: un homenaje a la música beat local. Antes de ser bautizado «rock argentino» y en clara oposición al pop de El Club del Clan, los beatniks porteños desarrollaron un nuevo paradigma. Pululaban en esos vientos Moris, Tanguito, Javier Martínez y Pajarito Zaguri. La banda de La Cueva, en efecto. En aquel festival quedó claro que la independencia y la autogestión era posible, que una música en castellano inspirada en The Beatles no era disparatada y que había jóvenes con ganas de correrse de ciertos paradigmas impuestos desde la moral burguesa. Ravioli decidió trabajar en esta celebración que se tradujo primero en un vinilo con versiones de aquella música fundacional y luego en videos que se acaban de mudar a Kabinett, una novedosa plataforma que sostiene, por ejemplo, a La flor, la película de Mariano Llinás que dura 14 horas. Las imágenes de Aquí, allá y en todas partes documentan las sesiones de grabación e insertan una pequeña reseña histórica de la canción ejecutada. La producción registra los temas más emblemáticos de Tanguito, Moris y Los Seasons, en las voces de Daniel Melingo, Carlos Cutaia, Nina Polverino, La Perla Irregular, Banda Argentina, Las Diferencias, Fabricio Morás y Telescuela Técnica. Un reflejo de la nueva escena del rock, pero con el sostén ideológico de los pioneros del género. Entre esas relecturas están «La Balsa» (Tanguito y Nebbia), por Las Diferencias; «Natural» (Tanguito), por la banda Coca de Vidrio, de Melingo; y «Mi querido amigo Pipo» (Moris), por La Perla Irregular. Las restantes se acaban de estrenar también en Kabinett y son «El despertar de un refugio atómico», por Morás; «No vuelvas», por Banda Argentina; «Soldado», por Polverino & Cutaia; y «Esto va para atrás», por Telescuela Técnica. Hay promesas de un bonus track y la edición de un nuevo vinilo.

Facundo Arroyo