Araña
Andrés Wood

Un hombre aplasta con su auto a un chico que acaba de robarse una cartera. Lo llevan detenido, pero algunos vecinos reunidos en torno a la sangrienta escena lo aplauden. Un rato después veremos que esta violencia que parece prender en parte de la sociedad tiene fuertes raíces en el pasado político chileno. La nueva película de Andrés Wood (director de las notables Machuca y Violeta se fue a los cielos) persigue, yendo y volviendo entre el presente y la década del 70, esa cuerda de odio que se transforma pero no desaparece. Para esto toma como eje la historia del grupo fascista y terrorista Patria y Libertad, que se opuso al gobierno de la Unidad Popular de Allende mientras reclamaba que se devolviera «Chile a los chilenos». El automovilista del principio del relato es Gerardo, exmiembro de esta banda de ultraderecha que, tras un tiempo encerrado, sale en busca de sus antiguos compañeros: la seductora Inés (interpretada por María Valverde en su juventud y Mercedes Morán en la actualidad) y su marido Justo. Wood propone un relato interesante y abierto a la polémica, que genera cierta empatía a través del retrato de un intenso triángulo amoroso. El director propone una puesta en escena vital, potente, sanguínea, destinada a hacernos sentir la brutalidad de su tiempo y sus reflejos no tan contenidos en la actualidad. El plan es claramente incomodar, retomando una tradición de relato clasista que convierte al chileno en, dice Wood, «el cine británico de Latinoamérica».

Mariano Kairuz