Aura
Bajofondo - Sony Music

El laboratorio de Gustavo Santaolalla y Juan Campodónico entrega otra muestra de esa invención que fue el colectivo rioplatense que fusionaba electrónica con ritmos de raíz. El tiempo pretérito no es casual: ya casi no hay electrónica ni samplers y lo que se escucha es una banda prácticamente instrumental que se desliza por el folclore («Cueca la cueca», un hermoso tema que remite a Arco Iris), el candombe («Solari Yacumenza»), el tango («Trapecista») y otros ritmos impregnados por un clima de psicodelia. Aura refiere a la deformación gauchesca de «ahora» y, también, al campo magnético que rodea a personas y objetos. Ambos significados atraviesan el disco: tiene contemporaneidad sonora y aparece recubierto por esa pátina espiritual que rodea a la obra de Santaolalla. Aura arranca con un recitado que cita a Benjamín Solari Parravicini, un pintor y escultor argentino célebre por sus profecías: «La música eléctrica será en conjunción con la negra. Ambas asolarán el mundo y, con ella, marchará esclavo el mundo hacia el caos final». La decisión de incluir esas palabras fechadas en 1936 no queda clara, aunque su tono apocalíptico define cierta obcecación sonora que Santaolalla desarrolló ya sea en los márgenes como pionero o como animador de la industria del entretenimiento. Ese territorio ambivalente habita Bajofondo: la idea es experimentar sin correrse del pop. La matriz es lúdica y el resultado música popular en estado impuro. Con orquestaciones de Alejandro Terán, el material nació de improvisaciones en el estudio. Participa la banda mendocina Usted Señálemelo («A tiempo») y no desentona: es abducida por el «sonido Bajofondo», una marca fuerte dominada por el violín de Javier Casalla, el piano y los teclados de Luciano Superville y, ocasionalmente, el bandoneón de Martín Ferrés. Parafraseando a Lennon, Bajofondo es aquello que ocurre mientras un ramillete de uruguayos y argentinos está ocupado en otros asuntos. Esporádicos, con cuatro discos en casi 20 años, siguen destacando por una originalidad que suena local y global al mismo tiempo.

Mariano del Mazo