Badur Hogar
Rodrigo Moscoso

Como en todo género, la comedia romántica está plagada de convenciones que, lejos de sentirse trilladas, funcionan cuando son bien articuladas por el relato. Es lo que sucede con Badur Hogar, la película salteña dirigida por Rodrigo Moscoso que estuvo en competencia en el BAFICI. Porque en Juan Badur (Javier Flores), un treintañero que todavía vive con sus padres, encuentra a un personaje entrañable y gracioso que transita un problema generacional. Se relaciona con su opuesto, una mujer liberal en cuanto al sexo, inteligente e independiente llamada Luciana (Bárbara Lombardo). El destino preanunciado propio del género está asociado con la idea de herencia con el Badur Hogar del título, el negocio de electrodomésticos fundado por su abuelo y cerrado por su padre, que hoy es un depósito de artefactos de antaño. De manera ingeniosa, el film traza un paralelo entre ese espacio y el conflicto interno que transita el personaje.

Emiliano Basile