Bajo mi piel morena
José Celestino Campusano

El cine de José Celestino Campusano se caracteriza por centrarse en realidades poco vistas en la pantalla grande local, con un enfoque político-ideológico muy particular. En este «mapeo» de problemáticas históricamente invisibilizadas, el director representó la homosexualidad en el campo en Hombres de piel dura, la trata de personas en Fantasmas de la ruta, el abuso en el seno de una familia boliviana en El silencio a gritos, la lucha de un asistente social en los suburbios de Bariloche en El azote, y así sucesivamente. En Bajo mi piel morena expone la discriminación que sufren tres chicas trans: Morena (Morena Yfrán), que trabaja en una fábrica; Claudia (Maryanne Lettieri), docente de una escuela pública; y Myriam (Emma Serna), que se gana el pan como prostituta. Las tres son estigmatizadas por una sociedad que las rechaza por su identidad de género. La película no se anda con sutilezas para tratar el tema: ahí donde otro realizador correría la cámara dejando que el conflicto se de-sate fuera de campo, Campusano hace un leve acercamiento y deja que la situación estalle frente al objetivo. Muestra la discriminación explícita, como cuando un compañero de la fábrica se violenta verbalmente contra Morena; pero también la implícita, que se manifiesta cuando sus compañeras mujeres le ponen llave al baño de damas para que no pueda entrar. Lo mismo le sucede a Claudia en la escuela, que recibe el insulto de una madre por su condición y la sugerencia de la directora para que no tome el puesto de maestra. Myriam enfrenta la humillación de los proxenetas, mientras que su padre la trata con afecto, pero la llama «Luisito». Esta mirada denuncia el discurso hipócrita heteronormativo, progresista de la boca hacia afuera y retrógrado en la acción concreta. Disponible en CINEAR TV y PLAY, Bajo mi piel morena deja en claro una vez más la valentía y la frontalidad del director a la hora de encarar temáticas sociales.

Emiliano Basile