Cadena que nutre
Alimentos cooperativos
Con base en la Ciudad de Buenos Aires, reúne a más de 100 entidades de 17 provincias. Recientemente dio un gran paso: inauguró un espacio de acopio propio.
Ulises Rodríguez

Nuestra casa. La planta se encuentra en la localidad bonaerense de San Martín. (Genitleza Alimentos Cooperativos)

Pensar es servir», dijo el poeta cubano José Martí. Citando esa frase, el presidente de Alimentos Cooperativos, Ignacio Vila, dejó asentada una cuestión de principios el día de la inauguración del espacio de acopio mayorista en la localidad de San Martín. Más de 100 cooperativas y 17 provincias forman parte de una red de distribución de productos de la agricultura familiar y de la economía social  que impulsa un comercio más justo para productores  y consumidores. «La cadena convencional de comercialización solo le deja al productor entre el 5% y el 20% del precio final y con todas las trabas que ponen las grandes cadenas prácticamente se prohíbe el ingreso al mercado», dice Vila.
Como parte de su política, Alimentos Cooperativos ha dejado de ofrecer sus productos en las grandes cadenas de supermercados y, en contrapartida, armaron una estructura comercial propia para mejorar esas condiciones y ofrecerles a los proveedores una justa retribución. En este sentido, Vila sostiene: «La cadena de producción debe pasar por nuestras manos, no por una sola cooperativa, sino por el conjunto, desde el que produce la semilla hasta el consumidor final. En un momento nos dimos cuenta de que lo que se necesitaba era armar canales de comercialización propios porque ese es el modo de cooperativizar la cadena de valor».
Con tres locales en la Ciudad de Buenos Aires (Palermo, Villa Urquiza y Villa Devoto), tres en Jujuy (San Salvador, Maimará y Tilcara), uno en Catamarca, uno en Mendoza y uno en La Rioja, Alimentos Cooperativos es un proyecto de comercialización de los productos elaborados por las cooperativas asociadas a la Federación de Organizaciones Productoras de Alimentos (FOPAL). «Somos un nexo, una herramienta al servicio de todas las cooperativas que producen alimentos del país. En este marco planteamos precios sin especulación, que el 80% del valor del alimento vuelva al productor y nos basamos en productos de calidad de la agricultura familiar», cuenta el presidente de la entidad.

Nuevos tiempos
La vida en pandemia obligó a la cooperativa a realizar cambios en la distribución y comercialización. Así fue que en 2020 inauguraron el comercio electrónico para compras minoristas y mayoristas con una oferta que supera los 600 productos, disponibles para envíos a domicilio a todo el país a través del sitio alimentoscooperativos.com.ar.  Allí ofrecen desde frutas, verduras, conservas, pastas, lácteos, embutidos, huevos y yerba hasta útiles escolares, mates y bombillas. «A pesar de las dificultades logísticas que impuso el contexto sumamos productos de La Rioja, Mendoza y Río Negro y logramos el abastecimiento de decenas de familias con productos de las cooperativas de la agricultura familiar de todo el paísl», dice Vila.
Desde hace varios años las cooperativas de la red de Alimentos Cooperativos trabajan en conjunto con el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC). «Tanto el servicio contable del IMFC como el Área de Proyectos han confiado en nosotros y nos vienen apoyando con microcréditos y asesoramiento», cuenta Vila. Por otro lado, a través de un acuerdo realizado entre la cooperativa y el Banco Credicoop, los asociados y asociadas del banco que realicen sus compras a través de la tienda virtual con las tarjetas de débito y crédito Cabal obtienen un descuento del 10%.
«Las empresas transnacionales y las corporaciones –dice Vila– hacen daño en varios sentidos. Es una estructura en la que el consumidor termina siendo rehén de lo que producen que, en muchos casos, son alimentos de menor calidad y bajos en nutrientes, pagando, además, el precio que las empresas deciden». Así, Alimentos Cooperativos pasó a formar parte de las múltiples organizaciones que, en todo el mundo, plantean otra mirada sobre el valor real de los alimentos.