Carta breve para un largo adiós
Peter Handke - Edhasa - 190 páginas

«Soy un escritor, vengo de Tolstoi, vengo de Homero, vengo de Cervantes. ¡Déjenme en paz y no me hagan este tipo de preguntas!», respondió Peter Handke, reciente ganador del Premio Nobel de Literatura, a los periodistas que le preguntaron sobre su apoyo al fallecido Slobodan Milosevic, el autoritario expresidente serbio. Controversias al margen, el premio hizo posible que Carta breve para un largo adiós volviera a circular en nuestro país, con una deliciosa traducción de Ariel Magnus. Solitario pasajero en tránsito, para procesar su separación, el narrador viaja de Austria a Estados Unidos. Al principio, la acción queda reducida a la resolución de cuestiones prácticas y a la introspección; la ausencia de Judith le hace evocar y recuperar costumbres perdidas en la infancia, como por ejemplo hablar solo. El interés en señalar las diferencias culturales entre Europa y ese país se desarrollan con fluidez gracias al leitmotiv que atraviesa toda la novela: la reflexión de cómo le afecta el entorno, que durante los picos de mayor aislamiento del personaje parece pura ensoñación. La segunda parte suma mayor intensidad. Por un lado, aparecen indicios de que podría estar siendo perseguido por su ex. Y a su itinerario se une Claire, antigua amante, y su hija, una niña muy particular. El narrador –inteligente analista de la sociedad estadounidense– se vuelve consciente de que, como en una ecuación, a mayor presencia de otros personajes, hay una mayor distracción de su conflicto interior. Con una prosa más descriptiva que lírica, Handke teje los momentos más conmovedores al contar los hechos concretos que manifestaron la crisis de pareja: «Seguíamos viviendo juntos, pero de manera tan deplorable, que por ejemplo cuando íbamos a la playa cada uno se encremaba su propia espalda». La precisión del detalle, la vocación de improvisación del protagonista y su obsesivo punto de vista generan un clima de inestabilidad permanente que mantiene en vilo al lector, como en las mejores películas de suspenso.

Sonia Budassi