Cartero
Emiliano Serra

Tan lejos, tan cerca, los 90 son una bisagra para toda una generación que, como el director Emiliano Serra, se volvieron adultos y entraron a la universidad y al mundo laboral en aquellos años. Todo en un contexto más bien adverso, bajo resabios del espíritu represivo de años anteriores y a la vez sumidos en una brutal crisis económica que marcaba el fin del sueño de la democracia recuperada. Esa es la escenografía sobre la cual patea Hernán Sosa (Tomás Raimondi), quien, llegado a Capital desde Los Tordillos para estudiar, acaba como empleado en el Correo Central, todo un micromundo que parecía desconocer su inminente extinción. Sosa encuentra en el veterano Sánchez (Germán Da Silva) un compañero que le enseña lo básico del trabajo, pero no puede protegerlo de la desconfianza que, en medio de las privatizaciones, genera la toma de empleados jóvenes, a la par del despido o la jubilación forzosa de otros. La puesta en escena reproduce la época sin estridencia, más bien por sustracción, a la vez que retrata, aportando al tono elegíaco, otros mundos en desaparición, como una sala de cine de butacas raídas. Inspirada en experiencias propias de Serra, que debuta en la ficción, Cartero se llevó del último Bafici el premio a mejor actor para Raimondi, a quien acompañan en papeles breves pero significativos Jorge Sesán, Germán Palacios y Edda Bustamante, en un personaje diseñado a la medida del ícono que fue la actriz de Correccional de mujeres para la generación del director.

Mariano Kairuz