Chascomús
Provincia de Buenos Aires

Sus recuerdos, que abarcan más de dos siglos, seducen tanto como los formidables pejerreyes de su laguna. El casco histórico, de calles empedradas y esquinas sin ochava, merece paladearse sin apuro. Alrededor de la antigua Plaza Mayor, hoy Independencia, surgen sus principales reliquias: el Palacio Municipal –obra del arquitecto Francisco Salamone–, la Catedral de Nuestra Señora de la Merced, la casa de Raúl Alfonsín –hijo dilecto de la ciudad– y la del hacendado Vicente Casco, donde María Luisa Bemberg rodó escenas de Camila. Algunas cuadras más allá aparece la Capilla de los Negros, distinguida por UNESCO como uno de los cuatro sitios de memoria de La Ruta del Esclavo en el país. Entre las frondas del Parque Libres del Sur, que homenajea a los alzados contra Rosas en 1839, el Museo Pampeano evoca por fuera una casa de postas y por dentro repasa el ayer comarcano, desde los gliptodontes del Pleistoceno hasta la pampa del ganado y las mieses. Cerca del Parque de la Esperanza, espacio arbolado por generaciones de escolares, se levanta una réplica del Fuerte San Juan Bautista, la semilla de Chascomús. Todo está allí como antaño: el foso de ocho varas, la empalizada de palo a pique, el mangrullo, los ranchos de adobe que oficiaban de capilla y pulpería. Ni siquiera faltan centinelas, solo que ahora son de lata.

Roberto Rainer Cinti