Chorus line
M. Hamlisch, E. Kleban, J. Kirkwood y N. Dante

Chorus line se estrenó en 1975 en Nueva York, con música de Marvin Hamlisch, letras de Edward Kleban y libro de James Kirkwood Jr. y Nicholas Dante. Estuvo 15 años seguidos en cartel. En la Argentina, Alejandro Romay lo trajo en 1980. En 2019, el musical vuelve a los escenarios porteños. Los responsables de esta puesta subrayan el lugar protagónico que la danza tiene en el espectáculo. Hay canto y actuación, claro, pero el tema y su desarrollo es la danza: en la ficción, un casting se encarga de seleccionar, de entre una multitud de aspirantes, a ocho bailarines que formarán el cuerpo de baile de un supuesto gran show. A través de breves fragmentos coreográficos, se muestran distintas habilidades de los bailarines: presencia escénica, musicalidad, memoria, individualidad y capacidad de fusionarse en un conjunto en la búsqueda de un unísono perfecto. Ricky Pashkus como director general y Gustavo Wons como coreógrafo hacen lucir a los intérpretes locales. Pocos tienen el físico hiperdelgado y fibroso de la estética ochentosa del modelo original, pero todos son más sugerentes que el aspecto exterior y, así, explotan lo más expresivo de las combinaciones de pasos cortos, eléctricos y precisos. Siguiendo el espíritu del coreógrafo inicial, Michael Bennett, construyen un cuerpo grupal. (Teatro Maipo).

Analía Melgar