Cocinar la lucha
Las FUEGAS
Nacido en 2018, el colectivo de mujeres brinda servicios gastronómicos en la capital cordobesa y cuenta con el apoyo de la filial local del IMFC. Ante la actual coyuntura sanitaria, inauguraron con éxito un canal de ventas virtual.
Bibiana Fulchieri

Para adelante. Antes en la calle y ahora online, venden una gran variedad de productos. (Gentileza Las FUEGAS)

La cocina puede ser un espacio de militancia política, la manera de generar ingresos dentro de la economía alternativa y sin patrón, en un colectivo feminista, popular y latinoamericano. En estos paradigmas se inscribe las FUEGAS (Feministas Unidas Elaborando Gastronomía y Afines en Sororidad), grupo precooperativo cordobés que desde hace casi dos años ofrece comidas elaboradas y productos de almacén todos los jueves en la Feria Gastronómica del Pabellón Venezuela, ubicado en los predios de la Ciudad Universitaria, sitio gestionado con el apoyo de la Secretaría de Extensión de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba.
Los actuales tiempos de pandemia de coronavirus suspendieron los puestos de venta al aire libre, pero no las estrategias de comercialización: «En este contexto vimos muy necesario poder seguir adelante con nuestros emprendimientos», dice Eugenia Guevara, una de las creadoras e impulsora de las FUEGAS. «Por un lado –afirma– para poder sostener las economías familiares, y por otro, para garantizar el abastecimiento de productos alimenticios a la población que lo requiere». Guevara explica la rápida conversión que implementaron en estas circunstancias: «Pusimos en funcionamiento lo que llamamos feria virtual: nuestros clientes realizan los pedidos desde su casa mediante un formulario y  nosotras los entregamos a domicilio con la posibilidad de que el pago sea por transferencia bancaria. Hemos tomado los recaudos necesarios en cuanto a medidas preventivas, en todos los momentos; desde la producción, pasando por el empaque y luego el armado de pedidos, hasta el momento de la entrega». Esta manera de vender redundó en beneficios, ya que los pedidos crecieron y la recepción superó expectativas, poniendo a este grupo de más de 20 trabajadoras ante nuevos desafíos. Panificados, chocolates, productos veganos, bebidas e infusiones son algunos de los artículos que comercializan.
Lejos parece quedar el comienzo que las unió, mirando hoy el colectivo consolidado: «En 2018, sentimos la necesidad de agruparnos como emprendedoras del sector gastronómico para subsistir frente a la crisis neoliberal que nos golpeaba duramente», dice Bethania Tobares, también parte activa de las FUEGAs. Hoy, además del puesto en la Ciudad Universitaria, brindan servicios de catering y tienen otros puntos de venta.


Trabajo conjunto
Las FUEGAS es una organización de la economía popular y las decisiones se toman de manera asamblearia. Están en camino a conformarse como cooperativa, con asesoramiento de la filial local del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos. Marta Gaitán, integrante de dicha filial y presidenta de la secretaría de Géneros del IMFC, expresa: «Conozco a muchas de las integrantes de FUEGAS desde antes que se conformaran como grupo. Nos reunimos en el Encuentro Nacional de Mujeres en Chaco y después seguimos compartiendo actividades en la Universidad Nacional de Córdoba. Desde el IMFC las estamos asesorando, informando y acompañando».
Para el colectivo, este momento, como cada vez que se enfrentaron a una crisis, significa también una posibilidad de crecer: «Hacia adelante vemos nuevos horizontes, entre ellos está la posibilidad de conformarnos como cooperativa, ya de manera formal –concluyen las entrevistadas–. De momento no seguimos avanzando en ese rumbo, por la imposibilidad de convocarnos a una asamblea, ya que las posibilidades de hacerla por plataformas virtuales no está al alcance debido a la cantidad de compañeras». Sin embargo, eso no les impide seguir adelante con el trabajo solidario, en tiempos donde iniciativas como estas han tomado una relevancia notoria y necesaria.