Cómo vivir contigo mismo
Netflix

Desde hace cinco años, Miles (Paul Rudd), un exitoso ejecutivo del mundo de la publicidad, vive, supuestamente, la vida de sus sueños. Está casado con la mujer que ama, tiene un muy buen puesto en una agencia de marketing y una hermosa casa en los suburbios. Solo les falta gestar a ese esperado hijo o hija para completar el cuadro de la alegría familiar. Pero lo que para otros sería una existencia ideal, no lo es para Miles, quien no está contento: se lo nota ausente, de mal humor y parece no interesarse por nada. Un día, un compañero de la oficina le recomienda ir a un spa donde le hicieron un tratamiento que lo renovó por completo. Miles se somete al extraño tratamiento y sale rejuvenecido, con energía y ganas de vivir. Se siente otro, pero porque justamente lo es: es un clon. En tanto, el Miles original sigue vivo. Hasta que ambos, original y copia, se juntan y así comienza la historia. La serie explora en tono de comedia negra un mundo actual y complejo donde existen, clandestinamente, las clonaciones de personas. Lo mejor de esta propuesta, el verdadero hallazgo, es verlo a Paul Rudd haciendo de cincuentón malhumorado, lacónico, con cara de cansado y, por momentos, hasta peligroso, opuesto al que solemos ver (en comedias como Ni idea), en este caso su clon, que vive sonriente, feliz y despreocupado. Si bien la serie es entretenida,  por momentos se torna algo previsible y cae en ciertos lugares comunes, aunque la idea de base sigue siendo original.

Georgina Dritsos