Coreomanía
Josefina Gorostiza

En la cartelera de danza contemporánea, algunos espectáculos ya son, dentro de este arte efímero, casi un clásico. En su momento fue La idea fija, de Pablo Rotemberg; ahora, del mismo coreógrafo, lo es La Wagner. En sintonía con estas propuestas arriesgadas, se ubica Coreomanía (No puedo parar), de Josefina Gorostiza. Se estrenó en 2017 y ya ha realizado varios ciclos de funciones en Buenos Aires y otras ciudades del país. La consigna es una sola y es llevada al extremo con coherencia: bailar sin descanso, como una convicción, como una militancia. Comienza Nicolás Goldschmidt cantando «Bailar pegados», de Julio Seijas y Luis Gómez Escolar, inmortalizado por Sergio Dalma. El ambiente kitsch, humorístico, enseguida cede paso. Se integran los tremendos intérpretes Victoria Delfino, Carla Di Grazia, Mauro Appugliese, Juan Manuel Iglesias, Antonela Pereyra, Mauro Podestá y Carla Rímola. En unísonos y cánones, siguen inexorablemente el pulso que produce el DJ Facu Kchihomeless. Todos combinan movimientos del mundo de la disco, de la danza clásica y hasta del folclore. Se trata no solo de resistir, sino de contagiarse las ganas mutuamente, de compartir el gozo. (CC 25 de Mayo) 

Analía Melgar