Coser la militancia
Enredo
Nacida en la Ciudad de Buenos Aires, la cooperativa textil fue una forma de hacerle frente a una realidad marcada por diversas violencias machistas. Hoy confecciona una completa gama de productos alusivos a figuras y organizaciones del campo popular.
Ulises Rodríguez

Sin patrones. Los asociados fabrican artículos para sindicatos, escuelas y empresas. (Ariel Mendieta)

Cuando la diseñadora gráfica Antonella Carunchio reunió, en el año 2015, a un grupo de mujeres para conformar una cooperativa, su vida era –literalmente– un enredo. «Me había quedado sin trabajo, sin vivienda, con un hijo, y no iba a quedarme de brazos cruzados. Empezamos en la casa de mi mamá y fuimos aprendiendo lo que es el formato de una empresa sin patrones, el trabajo en equidad, y a dividir las ganancias», cuenta la presidenta de la entidad que hoy funciona en uno de los departamentos de un antiguo edificio de la avenida Almirante Brown, en el barrio porteño de La Boca.
Enredo se dedica al diseño y confección de artículos textiles. Ofrecen servicio de estampado sobre todo tipo de telas, producción y venta de cartucheras, remeras, buzos, mochilas y artículos textiles para eventos, sindicatos, escuelas, empresas y clientes particulares. El nombre elegido está cargado de simbolismo: el enredo es la prenda más antigua de la vestimenta indígena femenina de Latinoamérica. Es un largo rectángulo de lana que se enrolla alrededor de la cadera y se sujeta con una faja a la cintura. Al atuendo se le atribuyen poderes mágicos y está considerada como una prenda que protege a las mujeres en intentos de abusos.
«Cuando decidimos crear la cooperativa, la mayoría de las entidades del rubro eran talleres textiles, pero nosotras le agregamos el plus del diseño personalizado a la indumentaria, con motivos originales», dice Carunchio mientras muestra un poncho hecho especialmente para repartir entre personas en situación de calle.
Enredo está integrada por 8 personas, entre las que se cuentan costureras, comunicadoras, fotógrafas,  contadoras y capacitadoras especializadas en Economía Social. Aunque es una «cooperativa de mujeres», dos varones también forman parte del grupo que les abrió los brazos y les dio la posibilidad de trabajar. A cargo de la administración está Patricia Pascual; Luciano Abdala es el tesorero y quien se encarga de los estampados; Mercedes Krom y Nicomedes Norryh se ocupan del diseño de indumentaria; Adela Norryh de las redes sociales; Cristina Klozek de los moldes y la costura; y Gabriela Cabanillas es la secretaria y encargada de ventas. «Tengo experiencia en estampado pero acá hago de todo y, principalmente, las tareas que exigen fuerza», cuenta Abdala, bromeando ante sus compañeras.


Presencia fundamental
Con una overlock, una recta, una collareta y una mesa de corte es Klozek, la madre de la presidenta de Enredo, la que corta y cose. «Mi vieja es fundamental en todo sentido. Somos mujeres atravesadas por la violencia machista y militamos en el feminismo a través de nuestras creaciones. Hacemos los pañuelos que simbolizan la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito; remeras con consignas, y apoyamos la lucha de mujeres en figuras como la de Juana Azurduy –de quien también hacemos una muñeca– y de las Abuelas de Plaza de Mayo, a quienes les donamos 20 pesos por cada cartuchera que vendemos», dice Carunchio.
En 2018 accedieron a un microcrédito del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos que les permitió tener un espacio para trabajar más cómodas y soñar con otro futuro. «Sin ese crédito, que nos costó un montón pagar, hoy no estaríamos acá donde proyectamos no sólo nuestro taller sino armar un showroom de ventas para fines de este año», asegura la presidenta.
Patricia Pascual fue una de las últimas en asociarse a Enredo. A los 58 años había quedado desempleada y dice a Acción que la cooperativa «le salvó la vida». «Acá me contuvieron y aunque mis tareas son las administrativas, he aprendido a revisar la confección. También aprendí la importancia del trabajo colectivo».
Los productos de Enredo se consiguen en el bar Lo de Néstor (Bolívar 548), a través sus redes sociales, en el sitio cooperativaenredo.mitiendanube.com, en las tiendas de la Economía Social de San Pedro, La Pampa, Moreno y, a partir de agosto, en Bolívar 646 (San Telmo).