Crecimiento permanente
Córdoba
La Cooperativa Luz y Fuerza de Villa de Soto es una de las entidades solidarias más importantes de la provincia mediterránea. A la electricidad, el agua y las telecomunicaciones se suma una gran oferta educativa de universidades nacionales.
Texto y foto: B. F.

Taller de transformadores. Recorrida junto a referentes del IMFC y del Banco Credicoop.

Entidad señera en su localidad, la Cooperativa Luz y Fuerza de Villa de Soto, Córdoba, presta servicios esenciales en gran parte del departamento Cruz Del Eje. Entre los servicios que brinda se encuentran televisión por cable, con una señal propia, Canal 4, también tienen una Villa Educativa y talleres de reparación eléctrica de transformadores en el Parque Industrial de Villa de Soto. Sin embargo, la historia de la cooperativa comenzó con un servicio sumamente esencial: la energía eléctrica. «Nuestro origen como cooperativa eléctrica se remonta a 1954, a partir del alquiler de un motor a gasoil a José Zorzenón, un vecino mecánico, con el cual se llevaba energía a 200 familias de Villa de Soto», relata Rubén Aspitia, secretario de la cooperativa. Luego, con un motor propio ubicado en la escuela ENET 254, la cooperativa comenzó a expandir el tendido eléctrico y en 1964, junto a la Empresa Provincial de Energía Córdoba (EPEC), comenzó a llevar el servicio de electricidad a la zona rural, «donde nuestra presencia cooperativa hoy es muy fuerte», señala el dirigente. Bañados de Soto, Tuclame, Paso Viejo, Bella Vista, Characato y demás localidades reciben el servicio. Años más tarde, mediante un convenio municipal, la cooperativa comenzó a brindar el servicio de agua e incorporó servicios fúnebres.
«En 1995 comenzamos con la televisión por cable y con internet por fibra óptica; todo esto se fue sumando a nuestro taller de fabricación y reparación de transformadores para la EPEC y empresas eléctricas de Santiago del Estero y La Rioja. También incorporamos una unidad de traslado de pacientes crónicos y posibilitamos que muchos egresados del noroeste sigan carreras universitarias en nuestra Villa Educativa», remarca Aspitia.

Estudiar más cerca
La Villa Educativa es uno de los servicios que distinguen a la entidad. Se trata de un complejo con aulas donde es posible estudiar a distancia más de 40 carreras por convenios con las universidades nacionales de Río Cuarto, Villa María, Quilmes y Tres de Febrero. «Por otra parte, en los talleres de transformadores eléctricos se encuentra instalado un nodo de la empresa ARSAT, gracias al cual la cooperativa puede brindar internet por fibra óptica», señala Gustavo Farías, presidente de la cooperativa. Juan Allende, vicepresidente, destaca otro punto distintivo: la señal de televisión propia de la entidad, Canal 4 cooperativo.
Hoy la entidad cuenta con 6.300 asociados directos y se constituye como la cooperativa eléctrica más grande del noroeste cordobés y una de las más importantes de la provincia. Farías manifiesta: «El rol que tenemos que tener también como cooperativas es generar fuentes de trabajo, muy necesarias en nuestro territorio norteño; tenemos el espacio físico para impulsar emprendimientos ya que contamos con un parque industrial de una hectárea y media, dentro de los bienes inmuebles de nuestra cooperativa», dice Farías. Las actividades para el bien común son otra parte importante del quehacer cotidiano: desde la entidad se promueve el trabajo social junto a merenderos, comedores y clubes. Entre los vínculos institucionales también se destaca el acercamiento a la filial La Falda del Banco Credicoop y la filial Córdoba del IMFC, cuyos dirigentes han realizado visitas a las instalaciones de la cooperativa con el fin de generar iniciativas conjuntas.