Crímenes de familia
Sebastián Schindel

La última producción dirigida por de Sebastián Schindel (El patrón: radiografía de un crimen, El hijo) se estrena en Netflix ante la imposibilidad de pasar por las salas. Quizás ese contratiempo se convierta en una oportunidad: los temas en boga que la película aborda (desigualdad social, violencia de género, corrupción judicial) podrían alcanzar una mayor masividad por la cantidad de espectadores que la plataforma convoca. Contar historias desde los recursos de un género específico y generar al mismo tiempo un relato accesible a todos los públicos, es una habilidad del director evidente desde sus trabajos anteriores, donde articulaba la psicología de los personajes y el drama social con el thriller policíaco. Aquí se trata de la historia de Alicia (gran trabajo de Cecilia Roth), una madre de clase acomodada que hará todo lo que esté a su alcance, aunque no siempre sea ético ni legal, para evitar que su hijo Daniel (Benjamín Amadeo) sea condenado a prisión por ejercer violencia de género contra su exesposa (Sofía Gala Castiglione). En paralelo, la familia queda envuelta en otro juicio a raíz de un dudoso crimen cometido por Gladys (Yanina Ávila), la empleada doméstica, para el cual adopta otra postura. El guion co-escrito por Schindel y Pablo Del Teso cuenta la historia desde el punto de vista de Alicia, una mujer que irá cambiando de actitud a medida que se desarrollen los conflictos. La inteligencia del film está en interpelar al espectador en su identificación con el personaje de Alicia y en su modo de suministrar la información. Y todo funciona gracias a un relato tan cercano como oscuro, con las convincentes actuaciones de un elenco de lujo que completan Miguel Ángel Solá como el patriarca de la familia, Marcelo Subioto como el fiscal defensor, Paola Barrientos como una psicóloga especialista en violencia de género y Diego Cremonesi como un testigo clave. Estamos ante una de las películas de mayor contundencia del realizador, que llega en el momento justo a las pantallas hogareñas.

Emiliano Basile