Debates de ayer y hoy
100 años del Primer Congreso Argentino de la Cooperación
En dos conferencias realizadas en el CCC Floreal Gorini, se recordó el centenario de la convocatoria donde se plantearon ideas e inquietudes que permanecen vigentes en la actualidad. Presencia de destacados investigadores y dirigentes.
Silvia Porritelli

Análisis y perspectivas. Sosa, Junio, Basañes, Sorbello y Millán, en la sala Laks. (Horacio Paone)

Organizado por Revista Idelcoop, el Archivo Histórico del Cooperativismo Argentino (AHCA), el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini (CCC) y la Confederación Cooperativa de la República Argentina (COOPERAR), se realizó el Ciclo Centenario del Primer Congreso Argentino de la Cooperación. Los debates y exposiciones –moderados por María Millán, integrante del Archivo Histórico del Cooperativismo de Crédito (Archicoop)– se desarrollaron en dos encuentros realizados en la sala Jacobo Laks. La primera mesa, que se llevó a cabo bajo el título «El cooperativismo argentino a 100 años del Primer Congreso», contó con las exposiciones de Juan Carlos Junio, director del CCC; Gustavo Alberto Sosa, del Centro de Estudios de la Economía Social de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF); César Basañes, gerente de la Confederación Cooperativa de la República Argentina (COOPERAR); y Miguel Sorbello, director de la licenciatura en Servicio Social de la Universidad del Museo Social Argentino (UMSA). En tanto, en el segundo panel, realizado con la consigna «Cien años de historia del cooperativismo argentino», disertaron Daniel Plotinsky, director de Idelcoop; Guillermina Zanzottera, investigadora del Programa de Historia Urbana y Territorial de la Universidad de Buenos Aires (UBA); Natalia Casola, docente de la UNTREF; y Ulises Camino, investigador del CCC. Durante el primer encuentro del ciclo, los oradores abordaron aspectos históricos y de la actualidad del sector. «El Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos siempre ha sido un defensor y promotor del cooperativismo comprometido con la realidad de su época, de su país, de su pueblo, de su cultura y del mundo», dijo Junio en su alocución. El director del CCC describió al cooperativismo como un modelo de gestión con perspectiva y participación democrática, «un modelo auténtico y consecuente con sus valores y principios». «En estos últimos cuatro años, la idea de lo asociativo y de la cooperación como forma de gestión social no fue valorada, muy por el contrario». Según el dirigente, el paradigma instalado durante la gestión de Cambiemos apuntó a exaltar el modelo del emprendedurismo individual. «Nosotros sostenemos el paradigma que tiene lo cooperativo, lo colectivo, lo asociativo, como un modo de vida para las personas desde el punto de vista social y ético», enfatizó Junio. Al tiempo, el dirigente manifestó que la idea humanista de la sociedad que propone el cooperativismo «debe ser el norte de los gobiernos en todo el mundo».

Cuestión de leyes
A su turno, Sorbello reseñó los objetivos y las acciones que desarrolló el MSA a principios del siglo XX. En ese marco, comentó los temas centrales abordados en el Primer Congreso de la Cooperación de 1919, además de la diversidad ideológica y social de los asistentes. «Las conclusiones principales que surgieron estuvieron vinculadas a lo normativo», comentó. En ese punto, recordó que durante el encuentro los congresistas desarrollaron propuestas y formularon varios borradores de leyes que luego fueron presentados al Congreso de la Nación.
Por su parte, Sosa hizo referencia a la evolución histórica de la legislación argentina vinculada con el derecho cooperativo y señaló las deficiencias legales que aún existen. «En algunos casos es urgente pensar nuevas leyes, por ejemplo, en el sector del cooperativismo de trabajo y también de servicios públicos. Allí se necesitan marcos legales específicos», puntualizó el docente e investigador de la UNTREF, entre otras cuestiones normativas a actualizar.
Basañes fue el encargado de cerrar los debates de la primera mesa. El gerente de Cooperar recordó que el último Congreso se llevó a cabo en 2012 en «un año bastante complejo para el debate», opinó. Analizando también el contexto político, social y económico de los últimos años y el accionar de la Confederación dentro del mismo, Basañes dijo que «Cooperar es parte del debate político, eso devino en el documento Aportes para un Plan Nacional de Desarrollo». «Las cooperativas –destacó– pueden aportar a la construcción de un país federal e impulsar una economía en manos de los productores, los consumidores y los trabajadores locales».

Mirada retrospectiva
En la segunda jornada de debate, Zanzottera revisó y examinó la trayectoria y las circunstancias que llevaron a la instalación de la noción de economía social a principios del siglo XX. «Esta noción fue históricamente construida como campo problemático, ciencia, otra forma de hacer economía y, al igual que la noción de la cooperación, se construyó sobre el cruce de ideologías diversas», dijo. Según la investigadora del UBA, esas múltiples variantes nutrieron la noción de economía social que hoy se discute.



Segundo encuentro. Lo encabezaron Plotinsky, Camino, Casola, Zanzottera y Millán. (Jorge Aloy)

En su exposición, Plotinsky recorrió de manera pormenorizada todos los congresos de la cooperación que se realizaron en el país (1919, 1921, 1936, 1983, 1989, 2004 y 2012). «Fue a principios del siglo XX cuando comenzaron a desarrollarse formalmente los primeros debates e intercambios de ideas y de experiencias dentro del movimiento cooperativo argentino», dijo el director de Idelcoop, y recordó que el puntapié inicial se dio en 1919, en la sede del MSA, con la participación de 108 cooperativas, 76 instituciones culturales y 111 dirigentes cooperativos a título personal. «En esa oportunidad, la temática central de las deliberaciones fue el tratamiento de un proyecto de ley general de sociedades cooperativas y el debate más acalorado giró en torno a la inclusión o no del concepto de neutralidad política, religiosa y racial, la remuneración a los directivos y la exención de impuestos», precisó.
Casola y Millán, en tanto, plantearon la necesidad de armar una historiografía de la participación de las mujeres dentro del movimiento cooperativista. Casola analizó la legitimación y las formas de pensar la participación femenina dentro del sector que, como se dio en otros ámbitos de la sociedad, se vio fuertemente limitada e invisibilizada a lo largo de la historia. «Fue recién en la década de 1980 cuando, en busca de la equidad de género, la matriz de pensamiento sobre qué se espera y qué espacios se les da a las mujeres comienza a ser cuestionada», comentó la docente de la UNTREF. En tanto, Millán advirtió sobre la falta de información y de estadísticas y se refirió al rol estereotipado que se le asignaba a la mujer, tanto en lo formal como en la práctica cotidiana del movimiento. «Tenemos por delante la gran tarea de construir un registro riguroso a nivel nacional», enfatizó. Las dos expositoras subrayaron la necesidad de promover acciones que no sigan reproduciendo situaciones de discriminación hacia las mujeres.
«Recuperar, crear, organizar, digitalizar y preservar son los objetivos que se propone el AHCA», comentó Camino, y explicó las tareas que está llevando adelante el equipo de trabajo. «Si no sabemos de dónde venimos, no conocemos las diferentes experiencias y qué construimos en el pasado, difícilmente sepamos hacia dónde debemos ir y qué debemos mejorar. La recuperación de la memoria institucional –dijo en el cierre del ciclo el investigador del CCC– permite reflexionar colectivamente e individualmente sobre ese pasado y afirmar la identidad».