Dédalo
Canal 9, domingos a las 0

La ficción argentina es una de las grandes ausentes en las distintas señales de televisión abierta. A la baja producción preexistente, se le suma la suspensión de rodajes por el aislamiento social obligatorio. Exceptuando el cine en la TV Pública o ciertas repeticiones, una de las pocas producciones nacionales que se pueden ver hoy en pantalla es Dédalo, una serie de ocho episodios de 26 minutos ganadora del premio ficción INCAA. Con guion de Oscar Tabernise, la trama se centra en un policía corrupto (Gabriel Rovito) decidido a comenzar una nueva vida junto a su novia. Por pedido del jefe, antes de su retiro acepta una última misión. Y justo entonces muere. Como el enfrentamiento fatal fue planificado por una persona conocida, el alma del uniformado se resiste a partir: pretende vengarse y recuperar el amor de su mujer desde el cuerpo de su propio asesino. Producida y dirigida por Roly Santos, realizador del film Aguas dos porcos (a estrenarse este año) y protagonizada por Rovito, Malena Figó, Oscar Ferrigno, Azul Fernández, Nora Carpena y Hugo Arana, Dédalo se desarrolla entre la Buenos Aires moderna de Puerto Madero y la mística del barrio de Parque Chas, que simboliza el laberinto en el que parece haber quedado atrapado el personaje central. Que el espacio elegido sea Parque Chas no es un dato azaroso, sino que sigue la línea trazada en relatos de escritores argentinos donde decenas de personajes se perdieron en sus calles intrincadas. El título hace referencia a la mitología griega: Dédalo era el arquitecto que construyó el laberinto de Creta, hogar del famoso Minotauro. Se trata de una historia disruptiva, con una destacada puesta en escena, que le escapa a la linealidad para jugar con la atmósfera del thriller contemporáneo, pero con un guiño al cuento fantástico, aquel donde el  alma se niega a partir hasta haber cumplido con su deber. Y es en ese cruce de realidad y ficción donde lo enigmático se apropia de un relato conciso y sugerente, que rompe con el tiempo y el espacio. 

Juan Pablo Russo