Doblar mujer por línea de puntos
Margarita Bali

En 1995, en el Centro Cultural Recoleta, Gabriela Prado estrenó Doblar mujer por línea de puntos. Este año, en el Teatro
Payró, vuelve a hacer esa misma coreografía creada para ella por Margarita Bali. La experiencia es atractiva por varios motivos. Por Prado misma, que sigue siendo una precisa y exquisita bailarina. Por la propuesta, que exprime todas las posibilidades de movimiento que brindan una silla y una mesa diseñadas por el escultor argentino Raúl Gómez: logra que el cuerpo se pliegue y diseñe numerosas formas geométricas, que se cargan con el dramatismo de la música de Gyorgy Ligeti y Gabriel Gendin. Por la oportunidad de revisar algunos interrogantes de la danza toda: qué cuerpos pueden bailar, qué les sucede con el paso del tiempo. Por el material de archivo que acompaña el espectáculo: la historia de esta breve obra es reconstruida a través de artículos periodísticos y críticas, que se proyectan sobre una pantalla; asimismo, hay audios y videos que dan cuenta de sus presentaciones en festivales de Europa en los 90, y de gran parte de la historia de la danza contemporánea argentina, que se imbrica y condensa a través de Bali y de Nucleodanza, el equipo independiente que lideró con Susana Tambutti. Ahora Doblar mujer por línea de puntos tiene una segunda parte, porque después del solo, Prado vuelve a salir junto con  Bali y entre las dos explican el detrás de escena de la pieza. El tono se vuelve didáctico. Lo que importa es la danza.

Analía Melgar