El amigo
Sigrid Nunez - Anagrama - 203 páginas

En El amigo el único personaje que tiene nombre propio es un perro: Apollo. Un gran danés que la protagonista y narradora de la novela heredó de su amigo, mentor y escritor admirado, tras su suicidio. Ambos, perro y mujer, van a vivir juntos en un departamento de 40 metros cuadrados en el centro de Manhattan, en un edificio donde no permiten tener animales. En un juego de espejos y transferencias, de pérdidas y epifanías, juntos van a transitar el duelo de la persona amada que los une en su ausencia. Al igual que El año del pensamiento mágico, de Joan Didion, Sigrid Nunez ensaya las posibilidades de la escritura después de la muerte del ser querido. Como dice la narradora, «escribes algo porque esperas controlarlo. Escribes acerca de experiencias en parte para comprender lo que significan, en parte para no olvidarlas con el tiempo». El resultado es un híbrido compuesto por recuerdos, sonrisas, paisajes vacíos y reflexiones acerca de los autores admirados (desde Rilke hasta J. R. Ackerley), los perros, la escritura, la lectura, el amor, la amistad y la muerte. La voz de la protagonista de El amigo –ganadora del prestigioso National Book Award– es cálida, genuinamente contradictoria y autorreflexiva, sin golpes bajos ni confesiones gratuitas. Su interlocutor por momentos es su amigo ausente, en otros el perro Apollo. En una crisis de escritura, la narradora reconstruye un diálogo pasado con su colega, donde este le dice: «Hay al menos un libro en ti que nadie puede escribir salvo tú. Mi consejo es que caves muy hondo y lo encuentres». Sigrid Nunez siguió el consejo de su personaje y cavó hondo, muy hondo, hasta encontrarse con este libro bello y notable.

Damián Huergo