El equilibrista
M. Dayub, M. Saba y P. Abadi

«La vida no es tan real como parece», dice Mauricio Dayub sobre el escenario, cuando cuenta la vez que creyó ver un ovni y sintió que la vida le cambiaba para siempre. De ese tipo de imágenes, con una delicada poesía visual y una interpretación frágil, sensible y divertida a la vez está hecho El equilibrista, el espectáculo con el que este talentoso actor y director (autor e intérprete de El amateur, protagonista de Toc toc) regresa al género del unipersonal, con una propuesta sutil y de gran calidad para la temporada teatral de la Ciudad de Buenos Aires. Para hacer esta obra, Dayub reunió un equipo multifacético: él escribió el texto junto con Mariano Saba y Patricio Abadi (referentes del teatro independiente porteño) y para la dirección convocó a César Brie, un artista de gran trayectoria, figura destacada del teatro latinoamericano y conocido por puestas en las que, con una gran economía de recursos, genera una fuerza poética sobre los objetos y la luz. De todos estos aspectos se nutre El equilibrista. Un texto divertido y sensible a la vez, una puesta en la que muñecos, telas, luces, sombras y hasta sonidos adquieren un poder metafórico, que es el germen del lenguaje teatral. El equilibrista cuenta con diseño de vestuario y escenografía móvil de Gabriella Gerdellics; diseño de iluminación de Ricardo Sica; y fotografía de Marcos López. En esta puesta, Dayub interpreta cinco personajes con los que tiene una relación directa, porque se trata ni más ni menos que de sus antepasados. Su padre, que trabajaba en una casa de remates; su abuelo, que tocaba el acordeón; su abuela que vino en barco desde Italia enojada con su familia y sus tíos. Componen la pieza una trama de historias pasionales e insólitas, que él encarna con una gran sensibilidad, en un intento por entender de dónde viene y con la que gran parte del público se verá identificado. (Chacarerean Teatre).

Mercedes Méndez