El futuro es feminista
Conferencia de Dora Barrancos
«Hacemos un llamamiento a construir otras sociedades, completamente diferentes», señaló la doctora en Historia y socióloga feminista, en una charla realizada en el Banco Credicoop en el marco del Día Internacional de la Mujer.
Jesica Farías

Panel. Estuvo integrado por Castellanos, Degliatoni, Barrancos y Colombo. (Horacio Paone)

Trabajadoras del Banco Credicoop nucleadas en la Comisión Gremial Interna (CGI) organizaron una charla abierta que contó con la presencia de Dora Barrancos, doctora en Historia y socióloga feminista, y de Carla Degliantoni, economista e investigadora del Espacio de Géneros del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. La jornada, de cara al 8M y Paro Internacional de mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries, se realizó en la Casa Central de la entidad bancaria.  
«Entendemos la importancia de que las compañeras –y los compañeros también– se convenzan cada día más de participar en una instancia como la del 8M y de la importancia de abolir los sistemas de opresión que empiezan por el género y terminan por la clase trabajadora. Por eso las invitamos, para que cada una desde su disciplina nos diera más herramientas para detener esa opresión y saber cómo enfrentarla», remarcó Luisina Colombo, quien junto a Gabriela Castellano, ambas de la CGI Credicoop Buenos Aires, acompañaron a Barrancos y a Degliantoni en la mesa. Fue la economista quien dio un marco sobre mercado de trabajo y mujeres, pasando por brecha salarial, techo de cristal, desigualdad y distribución de tareas dentro y fuera del hogar. Barrancos, quien también forma parte del directorio del Conicet, hizo un recorrido histórico del rol de las trabajadoras en el movimiento feminista y también analizó los orígenes del sistema patriarcal. Luego realizó un recorrido que llegó a la actualidad, donde «las cosas han cambiado notoriamente gracias a lo que han hecho las feministas y las mujeres. Se pagó bastante cara esta osadía».
Por otra parte, Barrancos celebró la «gran insurgencia femenina» de estos tiempos. «El 8 de marzo –señaló– hacemos un llamamiento a construir otras sociedades completamente diferentes, a no tener miedo, a animarse, sobre todo, porque los varones han pagado carísimo ese mandato brutal de ser los principales proveedores, eso que marcan los arquetipos y que ha sido tremendo. Y qué les digo del modelo masculino de sexualidad, que ha sido tan hostil. Las mujeres sabemos muy bien que no podremos realizarnos en una sociedad injusta, que efectivamente siga exiliando a millones de personas y en la que se retroceda en derechos».