El futuro es ya
VI Congreso de Economía Política en el CCC
Como cada año, el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini y la Universidad Nacional de Quilmes organizaron el encuentro económico que convoca a cientos de especialistas de distintas disciplinas bajo diversos ejes temáticos.
Mirta Quiles

Cierre. Junio, Pastore, Roig, Heller, Bianco, Rua y Burgos clausuraron la sexta edición del evento que reunió una importante concurrencia. (Jorge Aloy)

Aesta altura, seguir haciendo análisis crítico de lo que está terminando, deja de tener sentido. Es más valioso pensar junto con ustedes sobre el futuro, porque el futuro es ya. Esto se terminó y lo importante es lo que viene». De esta manera comenzó Carlos Heller su exposición en la mesa de cierre del VI Congreso de Economía Política organizado, desde hace más de un lustro, por el Centro Cultural de la Cooperación (CCC) y la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ). En la Sala Solidaridad, acompañado por Carlos Bianco, Alexandre Roig, Magdalena Rua, Rodolfo Pastore y Martín Burgos, Heller afirmó que se parte de una situación social y económica compleja. Abogó por «ponerle un contenido, no de optimismo fácil, pero sí de perspectiva a la situación», y descartó de plano que la salida del país sea a través del «boom exportador», que no toma en cuenta lo que está pasando hoy en el mundo. «En cambio, creo que la salida es por vía del fuerte fortalecimiento del mercado interno, que tiene todas las condiciones para hacer ese arranque, entre otros la ociosidad del 50% del aparato productivo que para comenzar ni siquiera necesita inversiones. Y habría que empezar por la conformación de un contrato social responsable», señaló el dirigente cooperativo. Tras reflexionar sobre el Pacto Social de 1973, que el tercer peronismo materializó en 20 leyes, Heller señaló: «El diálogo, la concertación, el acuerdo social que se plantea como un punto de partida inicial indispensable, es correcto, pero quiero decir con claridad que ese pacto social no es un acuerdo entre la CGT y la UIA. A mi juicio, tiene que ser un acuerdo entre todos los actores sociales. Hay que pensar en la representación de la economía popular, la economía social y solidaria, la agricultura familiar, de la comunidad científico-técnica, todos los actores de la sociedad tienen que formar parte de ese debate y de ese compromiso que luego debe derivar en proyectos concretos, deben transformarse en leyes, no en meras declaraciones. Se trata de legislar y desde la legislación trabajar para que se cumpla. Hay que insistir en esa idea, porque se podría llegar a un acuerdo de cúpulas, pero va a ser insuficiente y no va a considerar la gravedad de la situación ni la diversidad de actores y de sus intereses, que se deben tener en cuenta y deben estar representados. Para mí, es una condición indispensable para que efectivamente pueda funcionar».

Caminos
Carlos Bianco, exsecretario de Relaciones Exteriores y estrecho colaborador de Axel Kicillof, se refirió a los desafíos políticos y económicos que deberá enfrentar el Gobierno que asuma el 10 de diciembre. «Hay que salir de la crisis urgente, hay que cambiar la tendencia, parar la crisis». Y en la misma línea que Heller, sostuvo: «El cambio de tendencia económica tiene que venir de la mano del mercado interno, hay que poner en funcionamiento el principal motor que tiene la economía argentina que es la demanda doméstica: consumo interno e inversión pública, en el corto plazo esto es lo que va a permitir cambiar la tendencia. A largo plazo, volver a crecer de manera sustentable, apostando a las exportaciones, a la mejora de la productividad, al cambio tecnológico, al desarrollo de la ciencia, la tecnología y la educación superior, con el agregado de valor y de conocimiento a la producción nacional». También el Director del Departamento de Economía y Administración de la UNQ, Rodolfo Pastore, se refirió a los debates en clave de economía política, que deben dar cuenta de las problemáticas sociales actuales, entre ellos, los trabajadores y la economía popular. «Si la economía política no da cuenta de que la cuestión social no es solamente una cuestión social pura, sino también de agenda de desarrollo, y por lo tanto de políticas económicas y de transformaciones productivas, nos estamos limitando», sostuvo Pastore, y agregó: «Esta es una cuestión central de agenda, como así también la irrupción de los movimientos feministas y la economía del cuidado».
En las dos jornadas de esta sexta edición del encuentro, que este año se denominó «La economía argentina en una encrucijada», se registró la mayor concurrencia de público a las 11 mesas, donde se presentaron más de 70 ponencias de investigadores con eje en distintas temáticas, entre ellas, estructura económica, economía internacional, macroeconomía para el desarrollo, género y economía, ciencia, tecnología e innovación, ambiente, economía y riquezas naturales en América Latina y economía solidaria, cooperativismo y economía popular.
La apertura del Congreso estuvo a cargo del director del CCC, Juan Carlos Junio, y del rector de la Universidad de Quilmes, Alejandro Villar, quienes destacaron la importancia del encuentro en la elaboración de ideas y en el debate sobre la economía nacional para, según Junio, «pensar los nuevos tiempos asumiendo los desafíos de la creatividad». Para Pastore es necesario «generar espacios como este para discutir, para debatir, para pensar cuáles son los caminos –desde la teoría y también desde la práctica– que hay que transitar de aquí en más para encontrar finalmente un sendero que coloque al país en un lugar que tenga que ver con el desarrollo, la inclusión, la equidad». A continuación, la primera mesa del Congreso, «El rol del Estado en la innovación», la encabezó la socióloga y directora del Conicet, Dora Barrancos, acompañada por Paula Lenguita, Ignacio Sabbatella y Patricia Gutti. «Las relaciones entre ciencia, tecnología y sociedad son inescindibles», afirmó Barrancos. Y continuó: «Necesitamos recuperar con bríos la inversión en ciencia y tecnología, porque el Estado es el único propulsor que tendremos. Necesitamos volver a reforzar presupuestariamente todo el sistema científico y tecnológico. Probablemente tendremos que innovar mucho en grandes proyectos que le den un carácter de asociación multisectorial, pero además, tenemos que seguir fomentando el ingreso de más y más gente al sistema científico. Tenemos que hacer una gran inversión para que efectivamente haya verdadera inclusión social y científica en nuestro país». Para cerrar, afirmó: «La ciencia es absolutamente social. El desarrollo científico es social, las ideas se tramitan socialmente. Necesitamos entonces incluir, incluir e incluir, es el único porvenir que tiene la ciencia y la tecnología».