El instituto
Stephen King - Plaza & Janés - 624 páginas

Hace tiempo que el nacido en Maine dejó de ser un mero autor de best sellers para convertirse en el maestro del terror contemporáneo. Stephen King, ninguneado por la crítica especializada, se ha vuelto parte de la cultura popular de Occidente a fuerza de perseverancia y talento para asustar. Ha escrito más de 60 novelas y la última editada en Argentina, El instituto, retoma senderos sobre los cuales ya había transitado: poderes mentales (Carrie, El resplandor, Ojos de fuego) y la niñez (Cuenta conmigo, It). Aquí le cuenta a sus lectores la historia de Luke Ellis, un niño de 12 años que, al parecer, puede mover objetos con la mente y posee una inteligencia superdotada. Es secuestrado por sujetos misteriosos y depositado en una suerte de orfanato para jóvenes con habilidades mentales «paranormales». Una academia X Men pero del horror. Allí, junto a otros niños, planeará una fuga. Mientras tanto, en el pequeño pueblo de DuPray, el expolicía Tim Jamieson se convierte en sereno. El narrador (omnisciente, seco y parco, al mejor estilo de la literatura estadounidense) comenzará a sugerir el encuentro entre estos dos personajes. Y por algo será. Conspiraciones y planes secretos del Gobierno (que también se pueden leer como una crítica encubierta a la gestión Trump) se combinan con escenas que problematizan la mirada infantil y la adulta. Las sensaciones que priman son la asfixia y la desesperación. El pulso es el de un thriller, como en sus últimas producciones, y las 600 páginas se leen con agilidad. La trama también se nutre de autores y comics clase B que leyó en su infancia, porque King es, ante todo, un escritor popular.

Pablo Díaz Marenghi