Emergencia y estrategia
Valeria Mutuberría Lazarini
Economista

La economía social, solidaria y popular (ESSyP) tiene como rasgo central la reproducción ampliada de la vida de todos/as, donde el acceso a los alimentos de calidad elementales es una de las principales preocupaciones en un contexto nacional, regional y mundial, y que parte importante de la población no ha resuelto. Esto llevó a distintas manifestaciones: el  «Acuerdo Federal contra el Hambre» impulsado por el espacio Interconfederativo de Cooperativas y Mutuales y la propuesta de «Políticas públicas para el abastecimiento popular de alimentos sanos, seguros, soberanos y a precios justos» promovida por la red de organizaciones de comercialización y consumo de la ESSyP. En este marco, nos interesa rescatar dos aspectos. El primero refiere a los desafíos que tenemos en la ESSyP entre la atención de situaciones generadas por las crisis –acceso a los alimentos– y la visión estratégica del sector. En ello, las complejidades que se suscitan para pasar de la emergencia a la estrategia, con la convicción de que el asociativismo y la organización cooperativa/autogestionaria son herramientas de transformación social y una elección de forma de vida. Por otro lado, el hambre como hecho político abre espacios de debate en torno a las formas de producción, consumo, distribución y comercialización de alimentos, y el rol de la ESSyP en estos procesos. Y nuestro rol de consumidores/as como sujetos/as políticos/as a la hora de elegir qué, dónde y a quién compramos, para que nuestros ingresos no vayan a las arcas de las grandes empresas alimenticias nacionales e internacionales, ya que detrás del consumo hay una elección de un proyecto de vida y como sociedad. De esta manera, centramos la batalla cultural como un eje fundamental en esta lucha por la democratización del acceso a los alimentos sanos y a precios justos.