En vivo
Rodolfo Mederos y Generación Cero - RGS Music

En medio del horror, en 1977 la gente también se enamoraba, iba al cine y escuchaba discos. A Generación Cero lo seguía un grupo de paladar fino, curioso, que ensanchaba fronteras y transitaba el surco abierto por la épica piazzolliana. Rodolfo Mederos estaba al frente de esa agrupación que, ya desde el nombre, revelaba intenciones fundacionales: hacer la «nueva» música de Buenos Aires. Como su admirado Piazzolla, Mederos venía del corazón del tango. A partir de la decadencia de las orquestas, se propuso hacer una música que hoy suena violenta como su época. El disco, un rescate del especialista en sonido Carlos Melero, es el registro de un concierto del 9 de diciembre de 1977 en el Teatro Coliseo. El audio es impecable. El comienzo de un tema como «Todo ayer» sirve como síntesis: un crescendo de guitarra con wah wah de Claudio Ragazzi que no demorará en ser pura distorsión, el bajo de Eduardo Criscuolo que se suma en un contrapunto, el piano de Gustavo Fedel que jazzea, la batería de Pablo Ragazzi que rockea y, sobre el final, el fueye que pone la firma a la obra. Pese a lo que pueda suponerse, la música de Generación Cero envejeció bien. Se siente la opresión de su tiempo y, a su vez, se advierte la melancolía de una revolución inconclusa. Con los años, Mederos abandonó la experimentación y se cobijó en la tradición y en un discurso cuanto menos conservador. Pero ese es otro tema.

Mariano del Mazo