Enfrentar la crisis
Taller de la Fundación Credicoop
Se realizó en la cooperativa Mac Body el cierre de la capacitación para entidades textiles. En un contexto adverso para el sector, los asistentes valoraron la importancia de adquirir nuevas herramientas de marketing para potenciar las ventas.
Pablo de Micheli
Fortalecerse y seguir adelante. Integrantes de la RTC reciben sus diplomas. (Juan C. Quiles/3Estudio)
Con el propósito de brindar herramientas que ayuden a potenciar las ventas de un sector muy castigado por la apertura de importaciones, se realizó una capacitación en marketing y desarrollo de comunicación para ventas destinado a entidades nucleadas en la Red Textil Cooperativa (RTC). Fue en el marco del Programa de Fortalecimiento de la Economía Social (FES), que impulsa la Fundación Banco Credicoop. Javier Klyver (taller de Ventas) y Marcela Bonifacio (taller Textil), fueron los profesionales a cargo de las capacitaciones, a las que asistieron representantes de las cooperativas Amuyen, 1° de Mayo, Mac Body, Kabrones, Sol de Primavera y Sion. El cierre de las capacitaciones, con entrega de diplomas, se realizó en la sede de Mac Body, empresa recuperada ubicada en la Ciudad de Buenos Aires.
«Sabemos que el rubro textil está atravesando una situación muy complicada como otros sectores de la industria, con particularidades que agravan la situación, en el caso de la liberación de importaciones, y además, con la competencia desleal, quedan un montón de emprendimientos sin ningún tipo de protección y posibilidad de participar en el mercado interno», dijo, en el acto de cierre, Santiago Nogueira, del área Proyectos de la Fundación Banco Credicoop,  y agregó: «Este es el primer paso para que las cooperativas se puedan fortalecer, tener su propia marca, desarrollar productos propios y no depender de la denominada demanda a façon». Así se llama a una forma de trabajo tercerizado en el que las cooperativas trabajan por encargo para otras firmas.
También asistieron al acto los referentes de la Fundación Gustavo Marino y Alberto Gandulfo. «A nosotros nos parece que es una experiencia importantísima. Diseñamos juntos, los compañeros crecieron. Creo que también hubo un esfuerzo muy grande del equipo docente. Esta cuestión de buscar los saberes, acomodarlos a los tiempos, entender las problemáticas y ganar en confianza y conocimiento. Hubo mucho intercambio y eso me parece que forma parte del desafío en estos tiempos, que son tan difíciles para el laburante», destacó Gandulfo. Por su parte, Marino afirmó: «Brindamos la posibilidad de que los asociados se formen en temas prácticos, como el diseño, el desarrollo del material de comunicación, la creación de un logotipo, una tarjeta para poder vender. Nuestra intención es que esto no solamente sirva para mejorar, sino que se vayan con algo que les permita implementarlo ya mismo y les permita cierta independencia en ese tipo de actividades». A la capacitación le sigue un trabajo de asistencia técnica para que las cooperativas puedan desarrollar un plan comercial enfocado en la venta de sus productos.

Volver a remarla
Mac Body, sede de los talleres del programa FES, es una empresa recuperada por sus trabajadores en 2008, año en que se declaró la quiebra. Gastón Peña, síndico suplente de la cooperativa, afirmó que «el cooperativismo fue la mejor herramienta que encontramos para la autogestión porque preservamos las fuentes de trabajo», pero lamenta las dificultades actuales. «Al igual que en 1989 –rememoró–, actualmente te cambian la lista de precios cada nada, porque vos en una semana tenés una lista de precios, tenés que cotizar el consumo de una prenda y no la podés recotizar porque te aumentó el 30% de la materia prima de una semana a la otra».
Luego de pasar por una fecunda etapa donde el Estado jugaba un rol central en el apoyo de las iniciativas autogestivas, hoy la situación vuelve a ser devastadora para el sector, que no puede competir con la «lluvia» de artículos importados, sumado a un panorama económico general de caída de la demanda. El asesoramiento brindado por la Fundación Banco Credicoop, resulta así una herramienta útil para fortalecerse ante la crisis. Así lo manifestó Cristina Mendoza, de Amuyen: «En lo que fue la parte de marketing, la Fundación nos ayudó en cosas como tener hojas membretadas, tener una tarjeta, tener una presentación, son cosas que suman mucho».