Escraches en debate
Transfeminismos antipunitivistas

La sala Raúl González Tuñón del ccc Floreal Gorini fue el espacio elegido para la charla «Transfeminismos antipunitivistas. Reflexiones en torno a un debate actual», organizada en conjunto por la Asociación de Pensamiento Penal, la Procuración Penitenciaria de la Nación, el Espacio de Géneros del CCC y el Grupo de Estudios en Contextos de Encierro. Encabezaron la mesa Dora Barrancos (socióloga y doctora en Historia), Ariell Carolina Luján (activista feminista y denunciante de Cristian Aldana, músico recientemente condenado a 22 años de prisión por corrupción de menores), Eleonor Faur (doctora en Ciencias Sociales), Ileana Arduino (abogada) y Alba Rueda (de Mujeres Trans Argentina y del Espacio de Géneros del ccc). Coordinó Luciana Mignoli, del Espacio de Géneros. El propósito de la jornada fue debatir estrategias feministas alejadas de la lógica punitivista, desde una mirada plural e interdisciplinaria, recuperando voces que permitan construir desde los denominados transfeminismos antipunitivistas.
Faur presentó un adelanto de un trabajo enfocado en escuelas en relación al punitivismo y a los escraches entre pares adolescentes que conviven en los mismos ámbitos institucionales. «Me enfoco en estos adolescentes porque me parece esencial cuestionar qué pasó en esos espacios y qué pasó con las autoridades en esos espacios», apuntó Faur. Arduino reflexionó en torno a las temáticas de un trabajo colectivo del grupo Feminismos y justicia penal del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales y Sociales. «Encallar el debate alrededor de si escrache sí o no, nos hace perder de vista el proceso histórico, y si se quiere, no inédito en el sentido histórico, pero sí novedoso, por lo menos contemporáneamente para nosotros, de ruptura del silencio», dijo.   
«Para nosotrxs, desde el movimiento travesti trans, desde las organizaciones sociales, realmente es un dato fundamental poder poner la palabra, el cuerpo, pero también los aspectos críticos a este tipo de debates», dijo, en tanto, Rueda. Luján leyó un texto confeccionado en el espacio de disidencias sexuales Casa Taller Armarse. «La empatía –así comienza el escrito– es la importancia de crear ancla para luego seguir el viaje. Esto es comprender desde qué lugares nosotrxs nos historizamos y teorizamos, desde qué perspectivas estamos nombrando a esta realidad. Describir desde dónde miramos el mundo o ejercitamos hacerlo nos sitúa en un lugar donde podemos despegarnos del sufrimiento que supone haber sido víctimas sobrevivientes de violación». Cerró Barrancos, abordando el problema punitivo en el marco del sistema patriarcal. Y propuso la creación de instrumentos que se sitúen entre el poder judicial y la sociedad civil, para dar respuestas a las exigencias de la época, «un marco de alta institucionalidad, donde las personas de un barrio que son eventualmente agredidas por maridos, compañeros, puedan ir rápidamente a ser escuchadas».

Mirada múltiple. Barrancos, Mignoli, Luján, Faur, Arduino y Rueda, en la sala Tuñón.