Escribir no es importante
Vicente Luy - Caballo Negro - 170 páginas

Un fantasma recorre la poesía joven argentina de este último tiempo y es el de Vicente Luy. Sus libros (que primero circularon con mucha dificultad y luego fueron publicados por Años Luz Editora y Crack-Up, entre otras) son reeditados y se agotan; sus videos en YouTube suman cada día más reproducciones; se arman mesas de análisis para comprender el alcance de su obra; hay gente trabajando en un documental sobre su vida y también en una biografía, algo razonable dado el carácter extraordinario de su existencia, que incluye orfandad, dilapidación de fortunas, viajes y una producción incesante. En definitiva, Luy (1961-2012) sigue más vivo que nunca. Ahora se publica Escribir no es importante. Poesía reunida, un volumen que reúne fragmentos de todos sus libros, desde Caricatura de un enfermo de amor hasta La única manera de vivir a gusto es estando poseído. Y este recorrido plantea dos situaciones favorables. Se puede tener un pantallazo de una obra que representa una suerte de evolución necesaria respecto de la generación del 90. Y, por otra parte, se puede ver el modo en el que fue creciendo y mutando la poesía de Luy: del lirismo inicial («Inconscientemente vamos por el camino») a la contundencia afiladísima del final («El que tortura políticamente/ vuelve a ser niño»). Escribir no es importante resulta una excelente puerta de entrada a un universo que todavía resuena y tal vez no se vaya nunca. Ya lo decía el propio poeta: «Forma/ reforma/ contrarreforma».

Walter Lezcano