España se ofreció a recibir a 629 refugiados a la deriva

Pedro Sánchez, presidente de gobierno de España, ofreció recibir el barco Aquarius, que permanecía a la deriva en el Mediterráneo con 629 refugiados a bordo. De acuerdo con un comunicado del gobierno de España, el destino de esta embarcación sería el puerto de Valencia, previa coordinación con el gobierno valenciano. Por su parte, Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, afirmó en su cuenta en Twitter que: «Es una obligación ayudar a evitar una catástrofe humanitaria» y «ofrecer un puerto seguro a estas personas». El gobierno de España, bajo la presidencia de Mariano Rajoy, ha sido acusado de llevar a cabo una política «antipersonal». El barco Aquarius lleva a bordo 629 refugiados, entre ellos 123 menores no acompañados, 11 de ellos niños pequeños y siete mujeres embarazadas. Estas personas huyen de sus países de origen, donde se registran conflictos armados que ponen en peligros sus vidas y el actual gobierno de derecha de Italia se niega a que desembarquen allí.