The Family
Netflix

En el año 2001, cuando encontró la historia de su vida, Jeff Sharlet tenía 29 años y era un escritor aficionado a los temas religiosos. Cuesta creer que La Familia cometiera una ingenuidad al aceptarlo en su residencia de varones Ivanwald, en Arligton, Virginia, tratándose de una poderosa organización cristiana que pretendía operar en secreto y entendía que a menor visibilidad, mayor influencia. «El trabajo real es invisible y se propaga como una sombra», es una de las líneas que resuenan en la miniserie, basada en el libro que Sharlet publicó en 2008 con el subtítulo «El fundamentalismo secreto en el corazón del poder norteamericano». El amigo que lo invitó no mintió acerca de su profesión cuando lo presentó al resto de la casa –chicos cristianos que convivían mientras esperaban la señal de Dios– que, tras aceptarlo, le dio su ceremonia de recibida: una golpiza. Si Jesús estuviera vivo sería un hombre rudo, según ellos. Y desde luego en su tiempo tuvo un círculo de poder y no rezó por todos por igual. La Familia era la organizadora de los famosos «desayunos de oración cristiana» a los que asistía la élite mundial desde 1953. «Cuanto más grande es el monstruo, mayor es la obra que hacemos para Dios», también se escucha en la miniserie de Jesse Moss, que explora la historia de esta comunidad de herencia fascista como si fuera un capítulo de E! True Hollywood Story: con declaraciones a cámara, material de archivo y recreación de escenas.

Micaela Ortelli