Franco
Lucas Monzón - Los Años Luz

Si en su anterior producción, Noctámbulo, había algo incipiente, más que sugerido, aquí ya queda planteado y definido el terreno, la cartografía musical del acordeonista formoseño Lucas Monzón. Esa madurez sonora –amplitud armónica, profundidad melódica, sentido de la canción, una rítmica, a la vez, furiosa y elegante– se trasluce en Franco: un disco de chamamé, pero que, libre de ataduras, vaga por un lugar más amplio. Todo suena a litoral y, más allá, a triple frontera, algo que al unísono se vuelve rural y cosmopolita. Junto con un cuarteto casi puramente acústico (bajo y contrabajo, guitarra, percusión y piano), Monzón se carga composiciones propias y ajenas. Y en esa búsqueda se saltea los grandes nombres del género y va un poco más allá y un poco más acá: autores contemporáneos que se corren del canon siempre revisitado. Ahí está, por ejemplo, «Chamamé oscuro» (Patricio Hermosilla) que, en su cadencia soñolienta, se descubre como una canción bellísima; la galopa de autoría propia «Tarde dorada», «El cartucho» (Roque González) y el dueto exquisito junto con el enorme Carlos «Negro» Aguirre en «El río del zurdo», donde el entrerriano aporta no solo autoría y voz, sino también el mando del piano. En definitiva, un disco breve al que le basta poco más de media hora para definir un universo musical hondo, precioso, honesto, colectivo o, como lo dice él mismo desde el título, franco.

Juan Ignacio Babino