Free
Iggy Pop - Loma Vista

Free abre el fuego con una simple declaración de principios: «Quiero ser libre». E incluye en sus liner notes una explicación pasada de modestia: «Este es un álbum en el que otros artistas hablan por mí», asegura su autor. Y la verdad es que tiene lógica que James Newell Osterberg esté un poco cansado de ser Iggy Pop. Nos lo hace notar de tanto en tanto, cuando edita discos como los afrancesados Préliminaires (2009) y Après (2012). Esa afirmación, que parece destinada a sacarlo del centro de la escena, significa ante todo que el Iggy más usual –ese cuya carga erótica y punkie suele explotar en escena– ha quedado archivado al menos por un rato. La decisión suena razonable: el líder de los míticos Stooges ya tiene 72 años, una edad complicada para andar a los brincos. Entonces ensaya para el futuro con un repertorio atmósférico, apoyado en el aporte de pilares muy sólidos: el trompetista Leron Thomas, coautor de las canciones de Free, y la guitarrista Sarah Lipstate, alguna vez compinche de Lee Ranaldo (Sonic Youth). La voz grave y sugerente de Iggy mantiene su poderío intacto, incluso en los tracks donde simplemente recita. Por momentos recuerda al Bowie crepuscular de Blackstar, una referencia que también tiene mucho sentido, teniendo en cuenta la notable sociedad que pusieron en funcionamiento en aquel 1977 glorioso que dejó dos obras maestras: The Idiot y Lust for Life.

Alejandro Lingenti