Fulgentius
César Aira - Random House - 167 páginas

Aunque la expresión «one hit wonder» provenga de la música, aplica también a aquellos autores que escribieron solo un gran libro en su vida o, incluso, uno que haya obtenido un reconocimiento que opacó al resto de su producción. Ese parece ser el caso de Fulgentius, experimentado general romano, representante de las políticas expansionistas del Imperio. Incomprendido, inconformista, reflexivo, sanguinario, en las puertas de su vejez vive escindido entre la eficaz máquina bélica que es y la puesta en escena de la única tragedia que ha escrito en los tiempos de su juventud. En una excursión hedónica por paisajes paradisíacos junto a una legión de soldados, entre acampes, ágapes, orgías y carnicerías humanas, renovará el montaje de la obra en las ciudades por las que vaya circulando. De prosa por momentos poética, provista de una fina ironía («las montañas eran como los niños, pero nadie pensaba en montañas cuando veía un niño»), el Fulgentius de César Aira puede ser un tratado sobre la guerra, una biografía apócrifa, un ensayo teatral e incluso una novela histórica pero tiende, sobre todo, a instalar a la misma literatura como eje protagónico. Ejemplos: el desdoblamiento, dado que son homónimos autor, obra y personaje; la idea de que todo género se agota en sí mismo; la aparición de lo trágico como una broma más; la mención de poetas que proclaman la ignorancia del lector ante las intenciones profundas de su obra. ¿Qué postura adoptar ante la propia creación? Aira conoce la respuesta de antemano y la pone en juego cuando afirma que, «sin la necesidad de escribir, lo que se escribe suena a falso o por deber profesional».

Hernán Carbonel