Hambre
Eté y Los Problems - Little Butterfly Records

«Arrancame los huesos con un beso», dice un nuevo verso de Ernesto Tabárez en su clásica furia cancionera. Y, aunque no despliegue un combinado narrativo exquisito, el uruguayo bien sabe ahondar esos sentimientos que rondan por su cabeza. No hay en su terreno simbólico las típicas historias compuestas con una criolla. Es fácil prejuzgar a Tabárez por el tono de voz o la intención melódica, pero también se puede apreciar el alto vuelo de su background como compositor y el crecimiento musical de Los Problems. Hambre es el cuarto disco de la banda y el sucesor de El éxodo, que los puso en el centro de la escena de la canción rock de Montevideo. Es inevitable notar que, de Malditos banquetes (2007) al más reciente Hambre, Tabárez viene demostrando que la simpleza es central en su obra. De las infinitas grabaciones que tenía en el celular a los definitivos doce temas grabados, el trabajo retrata la madurez de su líder. En «Eucaliptus», por ejemplo, despliega su potencia existencial. Y en «Leine» confirma que ya está seguro para mezclar esa épica rockera que tuvo desde el principio con aires folclóricos. Hay, por eso, unos primeros acercamientos a la música popular uruguaya. Sobre el final de «Ascensor» se escucha un repique en retirada, como despidiendo al sol y siendo conscientes de que en breve empezará a aullar la mamá loba de la tapa, para luego alimentar a un par de botijas.

Facundo Arroyo