Herencia fecunda
Buenos Aires
Dirigentes y asociados de la filial Parque Chacabuco del Banco Credicoop celebraron, junto con otras entidades de la economía social, el 90º aniversario de la fundación de la caja de crédito que le dio origen. Palabras de Carlos Heller.

Noche inolvidable. Alrededor de 300 personas asistieron al festejo en el Salón Mirador. (Horacio Paone)

Podemos decir que resistimos los archivos, lo que no es un valor menor en los tiempos que corren», señaló Carlos Heller, presidente del Banco Credicoop, luego de la presentación del video que evoca algunos de los tramos más importantes de la trayectoria de la Sociedad Cooperativa de Crédito Parque Chacabuco, una de cajas de crédito que, años después, se transformó en filial del banco cooperativo. Alrededor de 300 personas, entre ellas asociados, dirigentes, funcionarios, personal y representantes de instituciones y organizaciones, festejaron en el salón El Mirador, el 90º aniversario de aquella experiencia pionera. En sus discursos, los oradores destacaron la fecunda labor de los fundadores, militantes y dirigentes clave en la creación y el fortalecimiento, no solo de la caja de Parque Chacabuco, sino de todo el movimiento cooperativo de crédito nucleado en el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC), entre ellos Pedro Cymering, Mauricio Zaritzky y Floreal Gorini.  
«En los tiempos de la meritocracia, nosotros podemos decir con orgullo que seguimos exhibiendo la solidaridad y la ayuda mutua como la base y la esencia de lo que ha sido nuestra vida, lo que hemos empezado a hacer desde hace un siglo, y de lo que seguimos haciendo hoy», dijo Heller. «Festejamos este aniversario porque nos sentimos herederos de algo que empezó hace mucho tiempo. Pero no como esos herederos que malgastan la fortuna, sino como aquellos que saben valorar lo recibido, que saben preservar lo fundamental de esa herencia y que la potencian y la desarrollan», destacó en otro tramo el presidente de Credicoop, quien fue distinguido durante el acto por «su comprometida labor como dirigente cooperativo y diputado nacional». Gabriela Acerbi, gerenta de la filial y los miembros de la comisión de asociados Eduardo Moguilevsky y Fernando Zuker fueron los encargados de entregarle una placa homenaje.

Raíces y alas
La caja de Parque Chacabuco tuvo una gran trascendencia en la historia de Credicoop: fue una de las 44 entidades que se unieron para darle origen y, además, en su sede se firmó el acta constitutiva del banco, como recordó su vicepresidente segundo Horacio Giura. «Hoy somos 267 filiales que tienen raíces y alas. Raíces por el vínculo que mantienen con su comunidad y alas que le permiten desarrollar la fuerza creativa de sus dirigentes y trabajadores; alas para fortalecer este proyecto que se nutre de la concepción básica que es la de prestarle servicios al pequeño y mediano empresario, con rentabilidad mínima necesaria –dijo Giura–. Rentabilidad mínima necesaria y gestión integral parecen conceptos meramente románticos en un medio ganado por el lucro, pero representan una síntesis perfecta entre los principios y la eficiencia. Decía Floreal Gorini: “no regalemos el concepto de eficiencia al neoliberalismo”. Y así se hizo, pero con democracia y participación», subrayó.  
Por su parte, el presidente de la comisión de asociados de Parque Chacabuco, Boris Grosman, caracterizó de «verdadera epopeya» a la tarea que desarrollaron a lo largo de la historia argentina las cooperativas. «Estas entidades se constituyeron en semilleros de hombres y mujeres que supieron aplicar aquellas ideas y principios que proclamamos». Después de estas palabras Grosman le entregó una placa a Horacio Giura en reconocimiento a su extensa trayectoria en la filial Parque Chacabuco y en el banco cooperativo. Además de la cena de camaradería, la velada fue amenizada con espectáculos en vivo: Manuel Calderón y Belén Maggi presentaron un show de salsa y la banda La Orquestonga interpretó un amplio repertorio de canciones propias y versiones de clásicos latinoamericanos.