I Am Not a Dog on a Chain
Morrissey - BMG

A poco de cumplir 61 años, Morrissey no solo lanzó un nuevo disco, sino que también asegura que es su mejor trabajo hasta la fecha. «Demasiado bueno para ser considerado bueno», dice el cantautor inglés.
I Am Not a Dog on a Chain (no soy un perro con correa) es un título innecesario, pero viniendo de un outsider histórico que se ha vuelto antipático para sus propios fans, cabe preguntarse a quién le aclara lo de «pienso por mí mismo, no leo los diarios». Como también surge la duda de si entre sus casi dos millones de oyentes mensuales en Spotify, habrá gente enganchada con estas nuevas canciones. Aquí hay Morrissey para degustar, de entrada dando coraje a un suicida («si te vas a tirar, tirate») y lanzando frases noventosas como «miran televisión creyendo que es la ventana al mundo». Con la voz intacta, siempre capaz de alcanzar profundidades conmovedoras, aunque demasiado propenso al canto recitado. Producido por su colaborador desde 2014, Joe Chiccarelli, no se puede negar que es un álbum con trabajo, ningún resultado de zapada. La combinación de instrumentos es de todas las épocas, no siempre con intención de agradar; también es un disco con beat y arreglos de electrónica interesantes, como en «Love Is On Its Way Out». Sus últimas canciones con onda, sin embargo, siguen en Years of Refusal de 2009. Hay, sí, un detalle que llama la atención: la colaboración con la diva disco Thelma Houston en «Bobby, Don't You Think They Know?».

Micaela Ortelli