Jesus Is King
Kanye West - Def Jam Recordings

A Kanye West le gusta provocar. Puede hacerlo sin exponerse a demasiados riesgos porque es una superestrella con el futuro asegurado, pero también porque su talento artístico es inmenso. Su nueva aventura es un disco de inspiración religiosa, teñido de góspel y con un sample inesperado de las guitarras y los arreglos vocales del Chango Farías Gómez (en «Closed On Sunday»). La apertura («Every Hour»), un canto eclesiástico a cargo del Sunday Service Church que él mismo creó, advierte sobre el tono general de un repertorio apuntado a erigirse en «una expresión de la palabra de Dios y un medio para compartir el evangelio», según las palabras del propio músico. En la lista de colaboradores también hay sorpresas: Ty Dolla $ign, Ant Clemons, Fred Hammond y Clipse suenan lógicos, pero nadie se esperaba una participación de Kenny G, a quien ya había convocado hace un tiempo para que musicalizara un día de San Valentín con Kim Kardashian. La concatenación de excentricidades provocó una reacción desmesurada de la prensa especializada, que mayormente se ha ensañado con este disco que, eso es innegable, está lejos de las cumbres de Late Registration (2005) y My Beautiful Dark Twisted Fantasy (2010), pero tiene su encanto en más de un pasaje, cuando la combinación de góspel, rap y depurados beats experimentales funciona aceitadamente y nos recuerda la inventiva de un fuera de serie.

Alejandro Lingenti