Kentucky y Virginia para los demócratas

Los republicanos sufrieron dos derrotas que afectan al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que se implicó personalmente en las campañas electorales de dos estados cuando falta un año para los comicios presidenciales en los que buscará la reelección. En Kentucky se impuso el gobernador demócrata y en Virginia estos retomaron el control de las dos cámaras de la Asamblea, reteniendo todos los niveles de poder. En un país muy dividido, estas elecciones eran vistas como una prueba reveladora sobre la popularidad de Trump, el cuarto presidente de la historia estadounidense en ser amenazado por un proceso de destitución por un caso de presiones a Ucrania. El mandatario había llamado la noche del lunes a sus electores a acudir a las urnas en Kentucky con palabras que resultaron premonitorias: «Si perdemos, enviaría un muy mal mensaje. No pueden dejar que me pase eso a mí», dijo ante 20.000 seguidores en ese estado conservador.