Kim Gordon
No Home Record - Matador

 El origen del primer álbum solista de Kim Gordon, a los 66 años, se encuentra al final de su autobiografía, La chica del grupo, editada en 2015. No Home Record –cuyo primer brote, «Murder Out», es de hace tres años– parece hecho como chorrean las palabras sobre sus pinturas (su otra pasión): sobre el lienzo blanco. Es punk pero tiene finura, es frío pero tiene fuego, y está tan lleno de aire como de texturas. Las letras son poemas oscuros y están dichas más que cantadas. El momento tecno –«Don't Play It»– sorprenderá menos que el más canción: «Paprika Pony». Es que su coequiper fue Justin Raisen, de 37 años, que produjo a Charli XCX y Angel Olsen. Fue la primera vez para Kim con esa dinámica de trabajo remoto: mandarse cosas por mail, luego ir al estudio y agregar voces o guitarras. A pesar de su rareza, el disco no tiene una intención experimental: no se pretende innovador ni importante, y en ese gesto es ambas cosas. Sus nueve tracks podrían ser un solo tema continuado, aunque muy deforme. En «Get Yr Life Back», el charco que queda al final, expulsa pensamientos distractores y se manda a recuperar su vida sobre distintas guitarras, que dejan entrever la sangre hirviente de una mujer introvertida.

Micaela Ortelli