La base de la pirámide
Documento de OXFAM
El organismo internacional, pionero en estudios sobre desigualdad, publicó su último informe con un apartado sobre las diferencias de género y el trabajo de cuidados en el mundo, que pone en evidencia los dos extremos de la escala económica.
Mirta Quiles

Mujeres. Aportan a la economía un valor de cerca de 10,8 billones de dólares. (Jorge Aloy)

Como cada año y en paralelo al Foro Económico Mundial conocido como Foro de Davos, el movimiento internacional OXFAM presentó su informe sobre desigualdad en el mundo. «La desigualdad económica está fuera de control», advierte en sus primeras líneas, y agrega: «En 2019, 2.153 millonarios poseían más riqueza que 4.600 millones de personas; mientras que el 1% más rico de la población poseía más del doble de riqueza que 6.900 millones de personas. Según las estimaciones más recientes del Banco Mundial, prácticamente la mitad de la población mundial vive con menos de 5,50 dólares al día, mientras que el ritmo de reducción de la pobreza ha caído a la mitad desde 2013». Este año, el documento dedica un apartado muy relevante a la desigualdad de género y hace especial hincapié en el trabajo de cuidados como perpetuador de la desigualdad económica y de género en mujeres y niñas, que contribuyen a la economía como mano de obra barata o gratuita. De acuerdo con la investigación, «los 22 hombres más ricos del mundo poseen más riqueza que todas las mujeres de África, mientras que en la parte más baja de la escala económica, están las mujeres y las niñas, especialmente aquellas que están en situación de pobreza o pertenecen a colectivos excluidos, que dedican al trabajo de cuidados no remunerado 12.500 millones de horas diarias e incontables horas más a cambio de sueldos de pobreza». OXFAM calculó también que estos trabajos, imprescindibles para las comunidades, ya que reproducen la prosperidad de las familias, así como la salud y la productividad de la mano de obra, «aportan a la economía un valor añadido de, al menos, 10,8 billones de dólares, un número que triplica la aportación de la industria de la tecnología a nivel mundial. Aunque se trata de una cifra nada desdeñable, es una estimación inferior al valor real, debido a que los datos disponibles se basan en el salario mínimo y no, en el salario justo».


En crisis    
Para el movimiento, el mundo se enfrenta a una inminente crisis de los cuidados, como consecuencia del envejecimiento demográfico, los recortes en los servicios públicos y los sistemas de protección social, y los efectos del cambio climático, «que amenazan con empeorar la situación y aumentar la carga sobre las personas que asumen el trabajo de cuidados», en particular las mujeres, que realizan más de tres cuartas partes del trabajo de cuidados no remunerado y constituyen dos terceras partes de la mano de obra remunerada. El informe revela que, de acuerdo a cálculos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se estima que en 2050 habrá 100 millones más de personas mayores y 100 millones más de niñas y niños de entre 6 y 14 años que necesitarán atención y cuidados. «Los Gobiernos –advierte OXFAM– deben adoptar medidas valientes y decididas para construir una nueva economía más humana, al servicio de todas las personas y no solo de una pequeña élite rica; una economía que ponga los cuidados y el bienestar por delante del beneficio económico y la acumulación de riqueza». De lo contrario, «si no se adoptan medidas firmes, la situación empeorará mucho más. El envejecimiento demográfico, los recortes en el gasto público y el cambio climático –aclara– amenazan no solo con agravar la desigualdad económica y de género, sino también con acentuar la crisis que afecta al trabajo de cuidados y a las personas que lo proveen». Y postula como solución, el «incremento de tan solo el 0,5% adicional en el tipo del impuesto que grava la riqueza del 1% más rico de la población que en los próximos diez años permitiría recaudar los fondos necesarios para invertir en la creación de 117 millones de puestos de trabajo en sectores como la educación, la salud y la asistencia a las personas mayores, entre otros, acabando así con los déficits de cuidados en estos ámbitos».