La esposa
Björn Runge

Punto para Glenn Close: así como en los 80 fue eficaz interpretando a una mujer vengativa y peligrosa en Atracción fatal, hoy es capaz de ponerse en la piel de la abnegada y generosa protagonista de La esposa, un trabajo que le reportó una nominación al Oscar. La crisis matrimonial de la protagonista con su marido escritor tiene como telón de fondo un ambiente general que hoy se está rediscutiendo por obra y gracia de los avances del feminismo. Close aseguró que se apoyó mucho en los recuerdos que tiene de su propia madre para componer el personaje, que originalmente creó Meg Wolitzer para su novela The Wife. Jonathan Pryce también resuelve con solvencia a ese intelectual maduro que es candidato al Nobel y, sobre todo, un pedante que simula modestia. De pronto, cuando nada lo anuncia con pistas evidentes, un matrimonio que lucía sólido empieza a resquebrajarse. La película dispara entonces una serie de flashbacks que cuentan el nacimiento y el auge de esa relación a punto de estallar (la versión joven del personaje de Close es encarnada por Annie Starke, su hija), mientras esa mujer que brillaba en el pasado sufre un presente triste, gris, a la sombra de un hombre mareado por la adulación y que, en uno de los mejores momentos de la actriz, evoca a la condesa de Merteuil que marcó a fuego el final de Las amistades peligrosas.

Alejandro Lingenti