La estrategia argentina
Coronavirus
Autoridades del Ministerio de Salud destacan que la prevención y la información son las mejores herramientas para enfrentar la epidemia. Las medidas que se están implementando en el país y la necesidad de evitar actitudes alarmistas.
María José Ralli

Anuncios. La cartera sanitaria afirmó que adquirió reactivos para la detección del virus. (Télam)

A partir de la declaración de la Emergencia de Salud Pública de Preocupación Internacional que emitió la Organización Mundial de la Salud (OMS) por el brote de coronavirus que se inició en China, tanto las autoridades del Ministerio de Salud de la Nación como las sociedades científicas sostienen que, como primera medida, se requiere llevar tranquilidad a la población.
«Es necesario informar y no alarmar», sostiene Pablo Scapelatto, jefe de Infectología del Hospital Santojanni, quien advierte además que «las alertas son las que tenemos que tener en el sistema de salud para estar atentos a la detección de potenciales casos e ir aprendiendo lo que se va sabiendo día a día sobre este virus nuevo».
En principio, se sabe que el coronavirus se transmite entre personas y con una mortalidad baja, que no supera al 3% de los diagnosticados. Hasta el cierre de esta edición, la Argentina no tenía casos. Y a nivel internacional, la emergencia fue declarada tras cumplirse ciertos parámetros de la OMS, como la extensión del brote a cinco regiones y la comprobación de la transmisión de persona a persona fuera de China.  
Alejandro Costa, subsecretario de Estrategias Sanitarias del Ministerio de Salud de la Nación, explica que la cartera «realizó el fortalecimiento de la capacidad de notificación por medio de la incorporación de un código específico en el Sistema Nacional de Vigilancia en Salud, dentro de las infecciones respiratorias agudas. Y ha elaborado pautas de información para la comunidad en general y para los viajeros, además de recomendaciones para los equipos de salud en relación con la detección de casos sospechosos». Asimismo, el Ministerio adquirió reactivos de laboratorios para realizar el diagnóstico confirmatorio.


Contra la angustia
La prevención y la información siguen siendo las dos herramientas principales para evitar el contagio de cualquier enfermedad respiratoria. Para Scapelatto, las medidas precautorias «son útiles tanto para este nuevo virus como para todos los virus viejos que conocemos, como lavarnos las manos frecuentemente, taparnos la boca y la nariz con el pliegue del codo para estornudar o toser, ventilar los ambientes y asistir al médico prontamente cuando tenemos fiebre o algún cuadro respiratorio». También se recomienda el uso de pañuelos descartables e higienizar las superficies con desinfectantes para evitar la transmisión por contacto.
El médico infectólogo advierte que cualquier información desmedida genera preocupación. «Yo quisiera tratar de quitar la angustia a la observación del mapa que actualiza los casos en forma global, con un mundo que va adquiriendo puntos rojos. Así como lo vemos con esta enfermedad nueva, también lo vemos con otras enfermedades. Que se disemine con esta velocidad tiene que ver con la dinámica de los movimientos de la población y es inherente a eso. No tenemos a priori un virus extremadamente malo que se transmite muy rápidamente. Lo que tenemos son vuelos que movilizan rápidamente a la gente».
Otra de las claves es la cooperación en el desarrollo de la planificación y las implementaciones que se están llevando a cabo en tres líneas: no gubernamental, junto con las sociedades científicas y las organizaciones de la sociedad civil sanitaria; gubernamental intraministerial y gubernamental interministerial. «La estrategia sanitaria nos da la posibilidad de ir deteniendo la transmisión», subraya Costa, y resalta la importancia de la concientización sobre lo que es un caso sospechoso, «aquella persona que tiene síntomas de fiebre, tos, dolor de garganta, dificultad respiratoria y que estuvo en los últimos 14 días en China. El 98,5% de los casos son chinos y el grado de transmisión interhumana fuera de China es muy bajo, además de que hay pocos casos fuera de ese país».