La ruta del opio
Daniel Melero y Diego Tuñón - Bultaco Discos

En el primer disco que firman en conjunto, tras un vínculo musical de décadas, Daniel Melero y Diego Tuñón (tecladista de Babasónicos) preservan más de lo que exponen. La ruta del opio es básicamente lento, administrado, de pocas palabras, apenas al principio y final de once canciones: «A veces creo que sos mi vida, y eso es un error», dice Melero en la apertura al piano, «Si supieras». Según él, es una música que «da la sensación de estar atravesando un río tormentoso en medio de la jungla». Pero, de ser así, ya pasó la sorpresa, la adrenalina; queda la soledad, la espera. Con títulos como «Mozartronic», «Mesmer», «Los callados», un espectro sonoro entre industrial y acuoso, el álbum no se pretende inolvidable sino absorbente, exigente de atención plena, volviéndose así tan anacrónico como atemporal. Un trabajo itinerante a lo largo de seis años, La ruta del opio deja fragmentos sonoros de película, y una crítica al final: «En la capital del insomnio todos simulan dormir, nadie quiere parecer despierto», canta Melero, y arranca el último minuto del álbum, el momento más efusivo.

Micaela Ortelli