Las buenas intenciones
Ana García Blaya

Dos padres divorciados en los 90; tres hijos un poco tironeados entre ambos. Jazmín Stuart interpreta a la madre responsable y algo atribulada que ha formado una nueva pareja y que planea mudarse con sus hijos a Paraguay. Javier Drolas es el padre y exmarido inmaduro, que solo quiere dedicarse a su música. En el medio está Amanda, una chica de 10 años que se ha vuelto forzosamente más madura que su padre. El anuncio del viaje, con todo lo que implica, la pone en la encrucijada de su vida. Basándose en sus propios recuerdos, Ana García Blaya enhebra en su ópera prima un relato sensible y genuino, amargo en ocasiones pero esencialmente emotivo. Una historia de iniciación a la que le aporta toda su convicción la actuación de Amanda Minujín (la hija de Juan, una revelación), Las buenas intenciones es también un registro de época, que obtiene su particular textura del tipo de registros analógicos disponibles en aquellos años, tan cercanos y lejanos a la vez.

Mariano Kairuz